Morgan Freeman quiere terminar con el racismo en el cine

El extraordinario intérprete, que hoy cumple 70 años, ganó un Oscar como actor de reparto por su trabajo en "Million Dollar Baby". Había sido nominado por "Conduciendo a Miss Daisy".

DUCTIL. Además de actuar, Freeman dirigió “Bopha!”.
DUCTIL. Además de actuar, Freeman dirigió “Bopha!”.
01 Junio 2007
NUEVA YORK.- Interpretó el papel del primer presidente negro de EE.UU. en "Impacto profundo" (1998), pero de ninguna manera aceptó que se viera ese trabajo desde el prisma de la raza. Morgan Freeman, que hoy cumple 70 años, dijo al respecto: "no doy vida al primer presidente negro. Doy vida a un presidente que casualmente es negro". De forma extraordinaria expuso esta idea en "Conduciendo a Miss Daisy" (1989). Interpretaba a un paciente chofer con tal grandeza que atrapó el corazón de los espectadores. La película le reportó una candidatura al Oscar, la segunda después de su papel de gangster sin escrúpulos en "Al filo de la muerte" (1987). Seguiría otra candidatura al Oscar en 1994, por "Sueño de libertad", antes de que consiguiera el trofeo. Su papel de boxeador retirado en "Million Dollar Baby" (2004), por fin convenció a los miembros de la Academia de Hollywood. Desde hacía años, Freeman tenía en su oficina una estantería en la que había un letrero en el que se leía: "por favor, no colocar nada. Reservado para el Oscar". En la película, Freeman resume todas las virtudes que lo han convertido en un actor sobresaliente. Vuelve a ser ese hombre cansado y melancólico que consigue dar un impulso renovado a su vida al volver a luchar con sosiego y, a la vez, con una fuerza desconocida. Y por supuesto, no se trata de una cuestión de azar, pues también en la vida real, el artista nacido en Memphis ha tenido que pasar algunos momentos bajos antes de que llegara el verdadero despegue.
En un principio, este hijo de un peluquero quería ser piloto de combate en la Fuerza Aérea, pero luego estuvo durante largo tiempo en el teatro y, a principios de los años 70, comenzó a participar en programas para niños en televisión. Ha trabajado en una lista de películas destacables como "Días de gloria" (1989), "Los imperdonables" (1992) o "Bajo sospecha" (2000). Freeman también se ha colocado al otro lado de la cámara al dirigir "Bopha!" (1993) y ha desarrollado una carrera empresarial. Creó con una colega la productora Revelations Entertainment; ofrece en Internet una biblioteca de cine y es el gerente de un elegante restaurante y un club de blues en Clarksdale, en Mississippi. Y todavía le queda tiempo para su segunda esposa, Myrna, sus cuatro hijos, y para navegar y volar, sus dos grandes aficiones. (DPA)

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