Marta Bianchi y Adriana Salonia ejercitan la memoria

"Un mismo árbol verde" subirá a escena esta noche en el teatro San Martín, como cierre del encuentro de escritores que se hizo en Tucumán.

RECONFORTADAS. Bianchi y Salonia están a gusto trabajando juntas. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
RECONFORTADAS. Bianchi y Salonia están a gusto trabajando juntas. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
01 Junio 2007
Una madre y su hija entrelazan en pulsiones paralelas y contrarias el genocidio armenio (1915-1923) con los crímenes de la dictadura argentina (1976-1983). Esa es la trama de "Un mismo árbol verde", la obra protagonizada por Marta Bianchi y Adriana Salonia, que esta noche subirá a escena en el teatro San Martín, a las 22, con entrada gratuita.

"Pensábamos que iba a ser difícil la propuesta por los temas que trata, pero tuvo mucho éxito en Buenos Aires", contó Salonia ayer, al llegar a la provincia, acompañada también por el director de la obra, Manuel Iedvabni.

Ella coincide con Bianchi en que lo más importante de esta pieza, y del teatro en general, es que debe ayudar a conservar la memoria. Bianchi asegura que "asocia dos genocidios y va más allá de lo que cuenta, porque es bueno ver a la distancia los peligros de que haya intolerantes en el poder, capaces de desarrollar una violencia que ni en los animales se ve, y ayuda a ejercer una condena social y moral ante hechos tan aberrantes".

La trama de la obra, escrita por Claudia Piñero, se presenta en el marco del Mayo en las Letras, y está basada en la demanda judicial internacional que planteó Luisa Hairabedian, hace varios años, para conocer el destino de sus ancestros asesinados en Armenia por los turcos. La obra gira sobre los relatos que ella le hacía a la autora (eran amigas), y se entrelaza con la desapación de una hermana de Luis, durante la dictadura.

Por eso, los personajes que encarnan Bianchi y y Salonia, viven en una permanente tirantez entre "la pulsión de muerte de la madre, y la de vida, de su hija, que quiere salir", dijo Bianchi.

Ella agregó que su personaje "está encerrado en el dolor por la herencia traumática de superviviencia de sus antepasados armenios y por la desaparición de su hija".

Las dos actrices explicaron que el nombre de la obra alude a las diferentes miradas posibles de la realidad, según desde dónde se realizan.

Bianchi actuó en 15 películas para el cine, entre las que se destacan "Made in Argentina" y "Asesinato en el Senado de la Nación", en varios programas de televisión y en alrededor de 50 obras de teatro. Salonia, en tanto, rodó ocho filmes ("La suerte está echada", "La mitad negada"), y también tiene una gran experiencia en teatro y televisión, donde hizo "Tumberos", "Padre Coraje" y "Rincón de luz", entre muchas otras tiras.

Cuando a una se le pregunta por la otra, los elogios abundan, y si bien fue la casualidad la que las unió en esta obra, ambas se muestran felices de poder trabajar juntas, y de tener la posibilidad de continuar creciendo teatralmente con una obra compleja y comprometida, que las reconforta. LA GACETA (C)

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