Declaró un chico por un crimen en El Colmenar

La Justicia había ordenado que se lo buscara, pero el menor se entregó solo. El fiscal Sale espera el resultado de las pericias que ordenó. El informe de los analistas es clave para el futuro de la causa.

31 Mayo 2007
El menor que era buscado por su presunta participación en el crimen de un adolescente que estaba acusado por robo, ocurrido el domingo en El Colmenar, se presentó ayer ante la Justicia. Ahora deberá demostrar que él no fue quien disparó el proyectil que acabó con la vida del supuesto ladrón.
Ese día dos chicas se encontraban charlando en el barrio Apem. Dos jóvenes que circulaban en una moto, después de amenazarlas con un arma, les quitaron los teléfonos celulares.
Una de las víctimas le dijo a su padre, Luis Costilla Páez, lo que le había ocurrido. El hombre, que es taxista, se subió a su automóvil y comenzó a perseguir a los asaltantes. En un principio dijo que había recibido colaboración de un adolescente que, luego de subirse a su auto, le indicó por dónde habían escapado los ladrones. Pero para los investigadores, ese "ayudante" era su propio hijo, de 16 años. Según los testimonios que recogió el fiscal Carlos Sale, padre e hijo lograron alcanzar a los acusados del robo y los habrían chocado, haciéndoles perder el equilibrio. Uno de los ladrones quedó atrapado debajo de la moto y, según el taxista, el otro, cuando escapaba, hizo varios disparos, uno de los cuales hirió mortalmente a su cómplice. La víctima mortal fue identificada luego como Pascual Gonzalo Sánchez, de 17 años.
Por disposición del fiscal, el remisero fue imputado del homicidio, a pesar de que él negó haber sido el autor del disparo. Costilla Páez también volvió a desmentir que haya sido su hijo quien lo acompañaba en la persecución.
El menor finalmente se presentó ayer ante Sale y negó haber sido él quien realizó el disparo.
En la causa también se encuentra detenido un adolescente conocido como "Franquito" quien, según los familiares de Sánchez, era quien lo acompañaba cuando se produjo el robo. A este sospechoso la Policía le secuestró un revólver calibre 22 largo.
El resultado de dos pericias (dermotest y balística), es crucial para esclarecer el confuso episodio.

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