González declararía que la muerte de su ex novia fue accidental

El imputado por el crimen de Chaila habría decidido contar su versión de los hechos por escrito; hoy pedirían prisión preventiva en su contra.

22 Mayo 2007
Cansada de las idas y vueltas del acusado, la fiscal Teresita Marnero pediría hoy la prisión preventiva contra Lucas González, aunque casi al mismo tiempo el principal sospechoso del crimen de María Fernanda Chaila le hará llegar, a través de sus abogados, un escrito en el que relata su versión de los hechos. Según trascendió, en dos páginas el acusado de 27 años dirá que la muerte de su ex novia, el 29 de mayo del año pasado, ocurrió cuando, accidentalmente, se disparó su arma mientras ambos discutían en el edificio del Predio Ferial Norte, donde trabajaba la víctima.
Desde que fue detenido el 7 de mayo, González se negó dos veces a declarar. La última vez fue el sábado, cuando la fiscal lo hizo ir hasta Tribunales, atendiendo un pedido de los defensores Héctor Abraham Musi y Roberto Flores. Pero ese día González dijo que estaba descompuesto, y que por eso no podía contar su versión de lo sucedido. Ante esto, la fiscal decidió dar por terminada la instrucción y requerir la prisión preventiva para luego -una vez que el juez del caso resuelva esto- solicitar la elevación a juicio de la causa, imputando a González por homicidio agravado, delito que prevé la pena de prisión perpetua.
El acusado le habría pedido a sus abogados que quería declarar por escrito. En dos hojas contó su versión de lo sucedido, y hoy los defensores se presentarán en la cárcel para que firme los papeles, y luego los harán certificar por los guardias. Después, se lo entregarán a la fiscal. Según fuentes del entorno del acusado, González admitirá que él fue a buscar a Chaila ese día a su trabajo, y que ambos discutieron. Indicará incluso que él llevaba un arma. Pero negará haberla matado a sangre fría, dijeron los informantes. Afirmará que en medio de la pelea, se produjo el disparo que impactó en la cabeza de la joven, produciéndole la muerte. De esta forma intentará aliviar su situación, aunque la versión no haría cambiar de opinión a la fiscal. Lo que se desconoce es si González explicará los motivos de la pelea, y si acusará, tal como se especulaba, a un grupo de policías que, según sus allegados, lo extorsionaban en ese momento para que les entregara dinero a cambio de que no le armaran una causa.

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