21 Mayo 2007 Seguir en 
Un insólito hecho conmocionó a las autoridades del Centro Cultural Eugenio F. Virla el sábado cuando, alrededor de las 20, un empleado descubrió que faltaban de sus exhibidores dos de las máquinas fotográficas digitales que se exponen en la muestra Panasonic desde el 10 de mayo. El asombro fue todavía mayor cuando, al abrir los muestrarios, se dieron con que, para disimular el robo, los ladrones habían dejado su propia cámara en una de las vitrinas.
Según contó la directora del Centro, Débora Prchal, es todavía una incógnita cómo los desconocidos lograron forzar las cerraduras de los dos armarios, destrozar la madera y extraer y esconder las cámaras que había dentro de ellos.
"Suponemos que aprovecharon un descuido de la custodia que permanecía en la Sala Semicircular, donde se lleva a cabo la exposición. Además, el salón estaba siendo visitado por otras personas, aunque nadie advirtió el ruido o algún movimiento extraño", comentó la mujer a LA GACETA On Line, todavía perpleja por el hurto.
Las máquinas fotográficas extraídas eran digitales y el precio de cada una ronda los $ 1.000. "Los ladrones no buscaron tamaño ni calidad al sacarlas, ya que las robadas no eran las más caras, sino que se concentraron en que los exhibidores que las contenían estén cerca de salidas por las que podían escaparse rápidamente en caso de ser descubiertos", opinó Prchal. En efecto, las vitrinas maniatadas están ubicadas al lado de dos puertas que llevan a otros cuartos.
Más allá del costo de los elementos robados, la directora del Centro resaltó "el papelón" que significó el hurto, considerando que la muestra de Panasonic se realiza en todo el país. "El dinero se repone con facilidad, pero la vergüenza por lo sucedido no nos la quita nadie", lamentó.
En la muestra de Panasonic "Miradas argentinas" se exhiben imágenes de varios artistas nacionales -al ser inaugurada en la provincia se sumó a ella el artista tucumano Gabriel Varsanyi-, y ocho cámaras digitales de esa marca. Luego del robo del sábado, la exposición fue suspendida. Se espera que hoy pueda reabrirse nuevamente al público, hasta su finalización, el 30 de mayo. LA GACETA (C)
Según contó la directora del Centro, Débora Prchal, es todavía una incógnita cómo los desconocidos lograron forzar las cerraduras de los dos armarios, destrozar la madera y extraer y esconder las cámaras que había dentro de ellos.
"Suponemos que aprovecharon un descuido de la custodia que permanecía en la Sala Semicircular, donde se lleva a cabo la exposición. Además, el salón estaba siendo visitado por otras personas, aunque nadie advirtió el ruido o algún movimiento extraño", comentó la mujer a LA GACETA On Line, todavía perpleja por el hurto.
Las máquinas fotográficas extraídas eran digitales y el precio de cada una ronda los $ 1.000. "Los ladrones no buscaron tamaño ni calidad al sacarlas, ya que las robadas no eran las más caras, sino que se concentraron en que los exhibidores que las contenían estén cerca de salidas por las que podían escaparse rápidamente en caso de ser descubiertos", opinó Prchal. En efecto, las vitrinas maniatadas están ubicadas al lado de dos puertas que llevan a otros cuartos.
Más allá del costo de los elementos robados, la directora del Centro resaltó "el papelón" que significó el hurto, considerando que la muestra de Panasonic se realiza en todo el país. "El dinero se repone con facilidad, pero la vergüenza por lo sucedido no nos la quita nadie", lamentó.
En la muestra de Panasonic "Miradas argentinas" se exhiben imágenes de varios artistas nacionales -al ser inaugurada en la provincia se sumó a ella el artista tucumano Gabriel Varsanyi-, y ocho cámaras digitales de esa marca. Luego del robo del sábado, la exposición fue suspendida. Se espera que hoy pueda reabrirse nuevamente al público, hasta su finalización, el 30 de mayo. LA GACETA (C)







