20 Mayo 2007 Seguir en 
“No me siento bien, no voy a declarar”, disparó Lucas González, el único acusado del homicidio de María Fernanda Chaila, que por segunda vez en menos de diez días se negó anoche a responder las preguntas que la fiscal Teresita Marnero quiere hacerle por el crimen.
En medio de un estrictísimo operativo, que contó con la participación de más de 50 hombres, Lucas, integrante del clan “Los Gardelitos”, fue trasladado desde el penal de Villa Urquiza hasta Tribunales. Al edificio del ex Comando arribó pasadas las 19.30, minutos antes de que lo hicieran sus abogados, Roberto Flores y Héctor Abraham Musi, que se enteraron de que iba a ser trasladado cerca de las 19.
Marnero sorprendió a propios y extraños: cuando nadie lo esperaba, citó a González para que ampliara su declaración indagatoria, tal como lo habían solicitado sus abogados defensores.
Eligió un día en el que el movimiento en Tribunales es prácticamente nulo, puesto que sólo trabaja la fiscalía que está de turno y que, en este caso, es la que ella conduce.
Fuentes policiales confirmaron que, antes de ingresar a declarar, González tuvo una corta reunión con sus defensores, durante la cual averiguó por qué había sido trasladado y les dijo que no se encontraba bien de salud. Uno de los tantos policías confirmó a LA GACETA esa versión. “Estaba temblando y nos decía que tenía fiebre. Que no se sentía bien”, afirmó el uniformado.
El jueves pasado, el acusado habría sufrido una crisis de nervios en el penal. Los profesionales habrían diagnosticado un posible síndrome de abstinencia.
Enojo
Según confirmaron fuentes judiciales, el hecho de que el imputado se haya negado a declarar generó enojo en la fiscal. Los defensores pidieron que el joven sea llamado a una nueva audiencia en el transcurso de 48 horas.
Marnero tiene plazo para solicitar la prisión preventiva hasta el 29 de mayo, día en el que se cumplirá el primer aniversario del crimen de la joven.
De acuerdo con una alta fuente de la Justicia, si Marnero cita nuevamente a declarar a González sólo lo interrogará sobre el crimen. “Si quiere quejarse de la actuación de la Policía, deberá realizar una denuncia penal”, habría expresado la fiscal a varios de sus colaboradores. Por otra parte, los familiares de González negaron terminantemente que haya un plan preparado para que el joven se escape. “Son bestialidades que inventa la Policía. Estamos muy molestos, porque lo trajeron a que hablara un sábado a la tarde, cuando no hay nadie”, señaló un pariente.
Indicaron además que hasta el momento no recibieron protección a pesar de las amenazas que, según sostienen, están recibiendo desde que trascendió la posibilidad de que denuncien a varios policías.
Hoy, sus familiares visitarán a González en Villa Urquiza, y varias fuentes confirmaron que también muchos de sus amigos se acercarían a saludarlo.
En medio de un estrictísimo operativo, que contó con la participación de más de 50 hombres, Lucas, integrante del clan “Los Gardelitos”, fue trasladado desde el penal de Villa Urquiza hasta Tribunales. Al edificio del ex Comando arribó pasadas las 19.30, minutos antes de que lo hicieran sus abogados, Roberto Flores y Héctor Abraham Musi, que se enteraron de que iba a ser trasladado cerca de las 19.
Marnero sorprendió a propios y extraños: cuando nadie lo esperaba, citó a González para que ampliara su declaración indagatoria, tal como lo habían solicitado sus abogados defensores.
Eligió un día en el que el movimiento en Tribunales es prácticamente nulo, puesto que sólo trabaja la fiscalía que está de turno y que, en este caso, es la que ella conduce.
Fuentes policiales confirmaron que, antes de ingresar a declarar, González tuvo una corta reunión con sus defensores, durante la cual averiguó por qué había sido trasladado y les dijo que no se encontraba bien de salud. Uno de los tantos policías confirmó a LA GACETA esa versión. “Estaba temblando y nos decía que tenía fiebre. Que no se sentía bien”, afirmó el uniformado.
El jueves pasado, el acusado habría sufrido una crisis de nervios en el penal. Los profesionales habrían diagnosticado un posible síndrome de abstinencia.
Enojo
Según confirmaron fuentes judiciales, el hecho de que el imputado se haya negado a declarar generó enojo en la fiscal. Los defensores pidieron que el joven sea llamado a una nueva audiencia en el transcurso de 48 horas.
Marnero tiene plazo para solicitar la prisión preventiva hasta el 29 de mayo, día en el que se cumplirá el primer aniversario del crimen de la joven.
De acuerdo con una alta fuente de la Justicia, si Marnero cita nuevamente a declarar a González sólo lo interrogará sobre el crimen. “Si quiere quejarse de la actuación de la Policía, deberá realizar una denuncia penal”, habría expresado la fiscal a varios de sus colaboradores. Por otra parte, los familiares de González negaron terminantemente que haya un plan preparado para que el joven se escape. “Son bestialidades que inventa la Policía. Estamos muy molestos, porque lo trajeron a que hablara un sábado a la tarde, cuando no hay nadie”, señaló un pariente.
Indicaron además que hasta el momento no recibieron protección a pesar de las amenazas que, según sostienen, están recibiendo desde que trascendió la posibilidad de que denuncien a varios policías.
Hoy, sus familiares visitarán a González en Villa Urquiza, y varias fuentes confirmaron que también muchos de sus amigos se acercarían a saludarlo.







