Conmueve a Buenos Aires el terrible final de una familia

Mató a su ex esposa, a sus hijos y se suicidó. A los investigadores les estremeció la teoría de un posible pacto suicida entre los miembros de la pareja.

18 Mayo 2007
BUENOS AIRES.- La ciudad aún está conmovida por un horroroso episodio ocurrido el miércoles, en el cual un hombre mató a sus dos hijos, a su ex esposa y luego se suicidó. Sin embargo, algunas declaraciones comenzaron a echar luz sobre las razones que habría tenido Gabriel Hernández para asesinar a los pequeños y a la mujer, antes de quitarse la vida. Sus familiares y algunos parientes de Verónica Andrea Tuma revelaron que Hernández, de 34 años, sufría severas depresiones y que tenía ocurrencias extrañas, muchas de las cuales eran secundadas por su ex esposa. Es por eso que los investigadores no descartan que se haya tratado de un pacto suicida entre ellos dos.

"Si esto lo pactaron los cuatro, no lo descarto. Sinceramente no me sorprende. Por ahí, las cosas más delirantes venían de mi hermano pero muchas veces Verónica estaba de acuerdo con él", recordó Claudia, hermana de Hernández.

La mujer dijo que su hermano y su cuñada tenían ideas extrañas, como que no querían mandar a sus hijos al colegio y que no los dejaban divertirse con juguetes. "El tuvo una infancia muy dura, porque mi papá lo maltrataba mucho. Estaba pasando por una depresión muy profunda", dijo Claudia.

Sin embargo, una prima de Verónica, negó que esto pueda ser cierto y, aunque dijo que Hernández era una persona extraña, su prima nunca hubiera hecho nada que pudiera lastimar a sus hijos. La hipótesis de un posible pacto suicida surgió de las cartas que dejó el homicida, en las que decía que entre él y su ex esposa habían decidido morir.

El martes a la noche, los cuerpos de Tuma y de su hijo Iván, de tres años, fueron encontrados en la bañadera del departamento del barrio porteño de Caballito donde vivía. Los dos tenían la cabeza destrozada y la mujer, además, había recibido un disparo en el cuerpo.
Aparentemente, habían sido golpeados con un palo de amasar.

Lo que llamó la atención de los policías fue que no había rastros de la otra hija de la mujer, Andriela, de seis años, ni de la ex pareja, Hernández. Los investigadores comenzaron una intensa búsqueda, pero no pudieron dar con él. Sin embargo, el miércoles al medio día, el gerente de un hotel de Chacarita los llamó para decirles que en el hotel estaba alojado el hombre cuyo rostro había sido difundido en la televisión.

En el mismo momento en el que los policías de la comisaría 29 llegaban al hotel, se escuchó un ruido seco: Hernández acababa de tirarse desde la habitación del 8º piso que había ocupado la noche anterior. Murió instantáneamente. Pero los investigadores subieron de inmediato al cuarto, donde se encontraron con una escena escalofriante: Andriela estaba acostada y vestida en la cama; tenía la cara tapada con una almohada y había recibido tres disparos. Junto al cuerpo de su padre, estaba el revólver calibre 38 que había utilizado. (Télam-DyN)

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