"El sistema universitario debe garantizar inclusión"

Alberto Dibbern defendió el acuerdo salarial logrado con tres gremios docentes. El secretario de Políticas Universitarias visitó LA GACETA.

ENCUENTRO. Dibbern (izquierda) visitó LA GACETA y fue recibido por el secretario general de Redacción. LA GACETA/ ANTONIO FERRONI
ENCUENTRO. Dibbern (izquierda) visitó LA GACETA y fue recibido por el secretario general de Redacción. LA GACETA/ ANTONIO FERRONI
18 Mayo 2007
El secretario de Políticas Universitarias, Alberto Dibbern, aseguró que el último acuerdo suscripto con tres organizaciones gremiales del sector, que implica ajustes escalonados hasta enero de 2008 -impactará en el poder adquisitivo salarial de ese segmento superando al de 1993, que fue el máximo de la década pasada.

El funcionario sostuvo que en algunos casos -en una dedicación simple inicial, por ejemplo- el aumento llegará al 82% por sobre la remuneración actual. Dibbern participa en Tucumán en el Encuentro de Universidades del Norte Grande, que sesionará hasta hoy. Ayer, el funcionario nacional visitó LA GACETA, acompañado por el rector de la UNT Juan Alberto Cerisola. En nuestro diario los recibió el secretario General de Redacción, Carlos Abrehu.

En su entrevista con LA GACETA, el ex rector de la Universidad Nacional de La Plata (que es de origen radical) sintetizó algunos posibles ejes del debate que viene alrededor de la nueva ley de Educación Superior. "Creemos que hay que avanzar en las cuestiones de la autonomía, de la composición de los órganos de gobierno, de los claustros; discutir la forma de elección; el tema de la ciudadanía universitaria; cómo se la garantiza, y cómo se la ejerce. Pero sí se discute la democratización entendiendo que todos voten; la ley dice que tienen que votar los profesores por concurso. En la ley habría que poner claramente la garantía de la calidad", adelantó.

En esa línea, agregó que el sistema universitario debe garantizar la inclusión y la calidad. "Quedan muchos jóvenes afuera, por diferentes razones: socioeconómicas, de distancia, de falta de cobertura del sistema en regiones alejadas de los centros universitarios. Pero todo eso debe estar acompañado por un sistema de becas, y por un sistema que garantice la calidad. Tanto el sistema público como el privado deben cumplir estándares mínimos de calidad", afirmó.

La cobertura universitaria de los jóvenes de entre 18 y 22 años es casi del 40 % en el sistema de educación superior. El problema central de la cuestión universitaria, más que la deserción, es el fracaso. Si se calcula la relación ingreso-egreso de un año, se estima un porcentaje de egreso del 22 o 23 %. Y los que más dejan son los que cursan las carreras blandas.

Las carreras más difíciles son las que se eligen muchas veces por vocación. Y son también las que, en general, tienen menor cantidad de ingresantes. Pero es algo que hay que corregir. Porque hay una relación entre lo que ha sido la enseñanza media y la universidad", enfatizó. LA GACETA (C)