Juzgaron como menor a un imputado que ya tiene 24 años

La Justicia dictó una pena de cinco años de prisión para el autor de la muerte de dos remiseros, perpetradas en 1999.

17 Mayo 2007
Recibió la segunda condena por homicidio en poco más de tres años. Juan Rubén Gómez fue sentenciado ayer a cinco años de prisión por el homicidio del remisero Edgardo Estrella. El joven, que tenía 16 años cuando cometió los crímenes, ya había sido penado a 15 años cuando se lo declaró culpable de la muerte de Francisco Alcocer, otro remisero.Ayer, el juez de Menores Raúl Ruiz, tal como lo indica la Ley de Minoridad, le aplicó la condena prevista para un caso de tentativa de homicidio. El fiscal de Cámara, Daniel Marranzino, había solicitado que se lo sentencie a 5 años y dos meses. Su defensor Roberto Flores, en cambió, pidió que se le aplicara una condena de 4 años. Ahora la Justicia deberá unificar esta pena con la que recibió el 19 de marzo de 2005. Ese juicio pasó a la historia, por ser el primero que se realizó en el ex Comando.
Gómez estaba acusado de haber acabado con la vida de los remiseros Alcocer y Estrella. En ambos casos, que se sucedieron con apenas tres días de diferencia en enero de 1999 en el barrio 11 de Marzo, el menor estuvo acompañado por otras personas.
La Policía logró esclarecer los casos luego de una insólita autopsia. Gómez y sus cómplices, antes de atacar a Alcocer, mataron a balazos un perro para probar el arma. Quedaron involucrados en los hechos cuando se comprobó que el proyectil que había acabado con la vida del animal había salido de la misma arma con la que habían sido asesinados los remiseros. En el crimen de Alcocer también estuvieron imputados Juan Carlos Paz -recibió una condena de 15 años, luego de llegar a un acuerdo en un juicio abreviado-; otro menor de 14 que fue declarado inimputable por su edad, y Raúl Díaz, que murió en un enfrentamiento con la Policía en enero de 2002. Por el de Estrella, además de Gómez y Paz, también estuvo imputado Juan Torres, pero sólo fue encontrado culpable Gómez.
A pesar de que sus defensores y sus familiares alegaron que Gómez había cambiado su conducta como consecuencia del asesinato de su novia, ocurrido en 1998, y de su grave adicción a las drogas, fue juzgado y encontrado culpable por sendos tribunales ordinarios en dos procesos realizados en 2003, pero la condena efectiva la realizó la Ruiz. Flores destacó que su defendido ha cambiado muchísimo en los años que lleva detenido en el penal de Villa Urquiza. "El logró recuperarse de la adicción a las drogas. Espera salir pronto del penal para hacer su vida", señaló.

Tamaño texto
Comentarios