17 Mayo 2007 Seguir en 
Ayer fue día de despedidas en la Policía. Con la firma del jefe de la fuerza, Hugo Sánchez, se confirmó el traslado de gran cantidad de oficiales. En por lo menos 61 dependencias de la fuerza hubo renovación de jefes.
Tal como lo había anticipado LA GACETA, en la Dirección General de Investigaciones se produjeron los cambios más importantes. Habrá nuevos jefes en las secciones Robos y Hurtos (José Luis Salas y Humberto Ruezgas), Sustracción de Automotores (José Dante Bustamante y Francisco Vicente Picón) y Leyes Especiales (Edgar Abel Monteros).
También generó sorpresas entre las filas el destino que tuvieron los titulares de las Brigadas de Investigaciones del interior. Por ejemplo, Ruezgas, que tuvo una activa participación en la búsqueda de Lucas González, terminó como segundo jefe de Robos y Hurtos. El de la Oeste, Héctor Figueroa, fue nombrado jefe de la comisaría de Lules y, el de la Este, Héctor Cheín, fue enviado al frente de la seccional 1a. El único que conservó su puesto es Antonio Ramón Quinteros, en la del Sur. El comisario Víctor Reynoso, cuya tarea fue cuestionada por varios fiscales cuando estaba al frente de Robos y Hurtos (hecho por el que, en contrapartida, tuvo un apoyo irrestricto de Sánchez), fue designado titular de la comisaría de Yerba Buena. Su segundo en esa sección, el ascendido a comisario Carlos Alberto Páez, será el jefe de la Brigada Norte.
También hubo modificaciones en el área de la Dirección de Patrullas Urbanas. Hugo José Barrionuevo asumirá de segundo jefe de la sección que dirige Luis Roberto Ibáñez. El Comando Radioeléctrico también tiene nuevos oficiales jefes, ya que asumirán Juan Ignacio Martínez y Pedro Alberto Bustos, por debajo de los comisarios Víctor Pacheco y Manuel Bernachi. Ambas dependencias tienen un rol primordial en la prevención de los delitos. En las Unidades Regionales sólo se producirán dos modificaciones. Asumirán como segundos jefes los comisarios Pedro Amador Duque (en la Norte) y Julio Ismael Ramos (en la Sur).
El jefe de Policía indicó que se realizó un profundo análisis antes de realizar los cambios. "Por primera vez, desde que se inició esta gestión, se están completando los mandos. Ahora hay nuevas exigencias que los jefes designados deberán cumplimentar y demostrar que están capacitados para eso", indicó. También aseguró: "en esta oportunidad los ascensos no se dieron por amiguismo como en años anteriores.
Tuvimos en cuenta el estricto marco de la ley, así que nadie puede quejarse. Hay personal muy valioso que no ascendió, pero que debe tener paciencia y seguir trabajando muy fuerte como hasta ahora", dijo. "Junto al subjefe (Nicolás Barrera) queremos optimizar el trabajo, y hay un enorme desafío por delante. Confío en que lo vamos a superar y que podremos darle más seguridad a la ciudadanía", agregó.En ese sentido, ayer, el gobernador José Alperovich volvió a referirse al tema de la inseguridad, y advirtió que se había dado un paso adelante en la lucha contra el delito con los ascensos y la reestructuración de la Policía. "Ya firmé los ascensos y creo que vamos a seguir trabajando bien", indicó. Sin embargo, volvió a pedir la colaboración de la Justicia. "Les pido a los tucumanos que me entiendan. Lo que le molesta a la gente es cuando a una viejita le sacan la cartera, cuando a una persona le roban el celular. Esa gente se siente violada. Muchas veces esos arrebatadores van presos. La Justicia tiene para tenerlos un día o 10 días hábiles preso. Si somos duros con los delincuentes y se tienen que chupar 10 días hábiles en la comisarías ya no será negocio tirar a una viejita y sacarle un celular o el sueldo", aseguró. "Si no trabajamos con seriedad la seguridad no la cambiamos. Tengo claro que si trabajamos en conjunto en 90 días cambiamos Tucumán", finalizó.
Tal como lo había anticipado LA GACETA, en la Dirección General de Investigaciones se produjeron los cambios más importantes. Habrá nuevos jefes en las secciones Robos y Hurtos (José Luis Salas y Humberto Ruezgas), Sustracción de Automotores (José Dante Bustamante y Francisco Vicente Picón) y Leyes Especiales (Edgar Abel Monteros).
También generó sorpresas entre las filas el destino que tuvieron los titulares de las Brigadas de Investigaciones del interior. Por ejemplo, Ruezgas, que tuvo una activa participación en la búsqueda de Lucas González, terminó como segundo jefe de Robos y Hurtos. El de la Oeste, Héctor Figueroa, fue nombrado jefe de la comisaría de Lules y, el de la Este, Héctor Cheín, fue enviado al frente de la seccional 1a. El único que conservó su puesto es Antonio Ramón Quinteros, en la del Sur. El comisario Víctor Reynoso, cuya tarea fue cuestionada por varios fiscales cuando estaba al frente de Robos y Hurtos (hecho por el que, en contrapartida, tuvo un apoyo irrestricto de Sánchez), fue designado titular de la comisaría de Yerba Buena. Su segundo en esa sección, el ascendido a comisario Carlos Alberto Páez, será el jefe de la Brigada Norte.
También hubo modificaciones en el área de la Dirección de Patrullas Urbanas. Hugo José Barrionuevo asumirá de segundo jefe de la sección que dirige Luis Roberto Ibáñez. El Comando Radioeléctrico también tiene nuevos oficiales jefes, ya que asumirán Juan Ignacio Martínez y Pedro Alberto Bustos, por debajo de los comisarios Víctor Pacheco y Manuel Bernachi. Ambas dependencias tienen un rol primordial en la prevención de los delitos. En las Unidades Regionales sólo se producirán dos modificaciones. Asumirán como segundos jefes los comisarios Pedro Amador Duque (en la Norte) y Julio Ismael Ramos (en la Sur).
El jefe de Policía indicó que se realizó un profundo análisis antes de realizar los cambios. "Por primera vez, desde que se inició esta gestión, se están completando los mandos. Ahora hay nuevas exigencias que los jefes designados deberán cumplimentar y demostrar que están capacitados para eso", indicó. También aseguró: "en esta oportunidad los ascensos no se dieron por amiguismo como en años anteriores.
Tuvimos en cuenta el estricto marco de la ley, así que nadie puede quejarse. Hay personal muy valioso que no ascendió, pero que debe tener paciencia y seguir trabajando muy fuerte como hasta ahora", dijo. "Junto al subjefe (Nicolás Barrera) queremos optimizar el trabajo, y hay un enorme desafío por delante. Confío en que lo vamos a superar y que podremos darle más seguridad a la ciudadanía", agregó.En ese sentido, ayer, el gobernador José Alperovich volvió a referirse al tema de la inseguridad, y advirtió que se había dado un paso adelante en la lucha contra el delito con los ascensos y la reestructuración de la Policía. "Ya firmé los ascensos y creo que vamos a seguir trabajando bien", indicó. Sin embargo, volvió a pedir la colaboración de la Justicia. "Les pido a los tucumanos que me entiendan. Lo que le molesta a la gente es cuando a una viejita le sacan la cartera, cuando a una persona le roban el celular. Esa gente se siente violada. Muchas veces esos arrebatadores van presos. La Justicia tiene para tenerlos un día o 10 días hábiles preso. Si somos duros con los delincuentes y se tienen que chupar 10 días hábiles en la comisarías ya no será negocio tirar a una viejita y sacarle un celular o el sueldo", aseguró. "Si no trabajamos con seriedad la seguridad no la cambiamos. Tengo claro que si trabajamos en conjunto en 90 días cambiamos Tucumán", finalizó.
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