
Parafraseando a Borges, podemos decir que Jorge Fontevecchia es algo más que un gran periodista; es un periodista. Aplicando el concepto sartreano del "ser para ser", al que alude Fontevecchia en una de sus entrevistas, el de él parece el caso de un hombre que se convirtió en un exitoso empresario para realizar plenamente su vocación más genuina, sin los condicionamientos propios de la profesión. Editó más de cien revistas; entre ellas "Noticias", el medio en su tipo de mayor circulación en lengua española. Estuvo secuestrado en el centro clandestino de detención "El Olimpo" y obtuvo el premio Moors Cabot. Pero ni las persecuciones ni las distinciones constituyen las pruebas irrefutables de la afirmación inicial. Que Fontevecchia ejerce el oficio de reflejar e interpretar la realidad con honestidad y talento, lo demuestran sus columnas.
"Entretiempo" reúne una serie de notas que Fontevecchia publicó en los últimos cinco años. Son varios libros en uno. El primero de ellos agrupa las notas escritas en sus viajes a la India, Turquía, Polonia, Rusia, Corea y China. El segundo, las entrevistas a personajes destacados de la política internacional y de los medios. El último de ellos compila un grupo de artículos y ensayos que analizan el escenario político local. No sólo los temas son diversos sino también los abordajes. Se alternan enfoques políticos, económicos, filosóficos, sociológicos, psicológicos, históricos, literarios, con una armonía y una destreza notables, proporcionando una visión poliédrica de la realidad. Esta pluralidad revela una constante en Fontevecchia: su alejamiento de los esquemas maniqueos, de las posturas dogmáticas tan habituales entre nosotros. En la diversidad, además hay otra característica invariable. El autor le escribe siempre al mismo lector. Los países extranjeros son presentados como espejos, muchas veces invertidos, para la Argentina. Con un procedimiento opuesto al de Tolstoi, pinta el mundo para mostrar la aldea. Las entrevistas buscan captar claves para interpretar la realidad nacional. Los artículos sobre coyunturas políticas o económicas siempre destilan un diagnóstico revelador sobre nuestro país.
Todas las notas ofrecen distintos caminos de una misma búsqueda, de una misma obsesión que, para apreciar plenamente estas páginas, hay que compartir en alguna medida. La imperiosa necesidad de comprender el fracaso argentino y de encontrar fórmulas para el resurgimiento. Fontevecchia detecta, expone y reflexiona, con lucidez y sagacidad, sobre las patologías argentinas que explican la decadencia del país. Indaga, por ejemplo, los orígenes de nuestra aversión a la planificación de largo plazo, de los recurrentes intentos de ilusorios años cero del apego al exitismo, de la inclinación al pragmatismo. "¿No resulta lógico que un pueblo de inmigrantes se incline por ser nómade intelectualmente? Ante la duda, la acción y el movimiento inculcados atávicamente por el ejemplo de los predecesores se terminan imponiendo sobre cualquier otra consideración. Pensemos en los que dieron origen a nuestra patria; cada uno de ellos cruzó el océano para fundarse a sí mismo, el movimiento (cambio) y salir de su estancamiento fue la primera tentativa de fundarse. Nuestra historia es la articulación de esa aventura... Si una idea no produce efectos palpables ahora, si no sirve para comenzar a cambiar la vida ya, es excluida por más prometedora que resulte en el futuro. En síntesis, la elección estuvo signada por la velocidad".
Apoyando sus reflexiones en cifras, citas, descripciones radiográficas, metáforas sutiles y comparaciones ilustrativas, Fontevecchia repasa, con agilidad y profundidad, muchos de los temas más inquietantes de los comienzos de este siglo. La configuración del nuevo orden internacional, el lugar que la Argentina ocupa y puede ocupar dentro de él, las transformaciones de la sociedad norteamericana, el crecimiento de los gigantes asiáticos, la crisis argentina de 2001 y sus secuelas, la psicología del presidente Kirchner son algunos de ellos. Para los hombres de los medios, las notas en las que se refleja la influencia del periodismo en los Estados Unidos, las dificultades de su ejercicio en nuestro país durante la guerra de las Malvinas, la relación del actual gobierno argentino con la prensa, los datos sobre la composición y el funcionamiento de los canales de televisión, radios y diarios, y las entrevistas al dueño de "Crónica" y a Marcelo Tinelli son imperdibles. (c) LA GACETA







