La singular "Revista de Letras y Ciencias Sociales"

Por Carlos Paez de la Torre (h). Excelente análisis del proyecto que se desarrolló en Tucumán, de 1904 a 1907.

31 Diciembre 2005
Desde comienzos de 1904 hasta fines de 1907, se editó en Tucumán una publicación justamente célebre: la Revista de Letras y Ciencias Sociales. La dirigía el poeta boliviano Ricardo Jaimes Freyre, y lo acompañaban como redactores dos jóvenes abogados, Juan B. Terán y Julio López Mañán. Esas páginas -donde haría sus primeras armas la denominada "Generación del Centenario"- fueron objeto de anteriores análisis de estudiosos. Pero nadie la había enfocado con la hondura y minuciosidad con que lo hace, ahora, la profesora Soledad Martínez Zuccardi. Traza la historia externa de la Revista, y escudriña en profundidad el proyecto que pusieron en marcha aquellos tres hombres que tenían similar posición social y compartían similares hábitos intelectuales. Obvio es advertir que sus puntualizaciones, todas en extremo interesantes, sólo se pueden mentar muy de paso, y muy superficialmente, en la brevedad obligada de un comentario bibliográfico.
La publicación miró de entrada, en forma simultánea, a Tucumán, a Buenos Aires y a la América de habla española. Aunque nunca contó con lectores numerosos, quiso ejercer un rol activo en la organización cultural de Tucumán. Se vinculó estrechamente a la Sociedad Sarmiento, cuya labor difundió y, por esa vía, apoyó el proyecto de la Universidad de Tucumán, desde la primera hora. Quiso que sus páginas, de franco pluralismo, constituyeran "verdaderos espacios de reflexión y estudio". La amplitud de miras del equipo conductor y su afán de dialogar con otros centros, determinó que la Revista pronto dejase atrás su condición de un "proyecto de pocos, para ser depositaria y difusora de un repertorio variado de ideas y opiniones".
Martínez Zuccardi considera que la publicación, como su nombre lo anticipaba, encaró dos proyectos: el que "es posible denominar como científico", y el literario y de apertura americana. El primero corrió a cargo de Terán y López Mañán. Indaga la medida en que lo marcó el positivismo, tan en auge en esos momentos. Advierte que esa corriente es palpable en los escritos del Terán (el temprano de entonces, claro está), en menor medida en otras colaboraciones, y para nada en Jaimes Freyre. Y se percibe, en articulos de Alberto Rougés y de Germán García Hamilton, un anticipo de las impugnaciones que el positivismo empezaría luego a recibir . Pero la Revista se suma a esa "exaltación de la ciencia", corriente en el país al empezar el siglo XX. Terán deploraba la falta de un ambiente adecuado para que la ciencia se desarrollase. A su juicio, el francés Hipólito Taine constituia un modelo a seguir, para el trabajo intelectual: la encarnacion de una vida consagrada al estudio. De allí que polemice con Miguel de Unamuno -asiduo colaborador de la Revista- cuando éste se atreve a llamar a Taine "falsificador y sistemático caricaturista", en un artículo de La Nación. Martínez Zuccardi analiza las implicancias de esta importante controversia, que denuncia -como todas las intervenciones de Terán- una de las preocupaciones centrales del futuro creador de la Universidad: "contribuir a la fundación de un verdadero campo cultural en Tucumán, a partir de la puesta en circulación de modelos y métodos a seguir".
El libro se detiene en la presencia de la historia en la revista, y concluye que se expresó a través de reflexiones teóricas sobre la disciplina, sobre su carácter cientifico y sobre su método, en base a la obra de historiadores consagrados (fue el caso citado de Taine y también el de Guillermo Ferrero, a quien Terán elogió y Jaimes Freyre hizo reparos); la publicación de largos estudios históricos de Terán y de López Mañán (relacionados estrechamente con la sociología, gran parte de ellos luego integraron libros) y la constante difusión, comentada, de documentos históricos inéditos. Los dos tucumanos buscaban "estimular la investigación y el estudio según las bases y métodos de la ciencia".
El capítulo final está dedicado al otro proyecto de la Revista, el literario, que funcionó simultáneamente con el científico, y que condujo Jaimes Freyre. Consistió en difundir la literatura hispanohablante -así como "contribuir a su configuración"- y en dar a conocer las novedades de las letras extranjeras a través de traducciones. En cuanto a Jaimes Freyre en sí, Martínez Zuccardi considera que, desde Tucumán, el altoperuano articuló "su aporte al proyecto modernista, no ya en la edad de su triunfo sino en la de su sedimentación". Lo hizo a través de la poesía y de nuevas facetas que mostró su tarea: la narración en cuento y novela, la critica literaria, el estudio de la versificación castellana. Acción notable de Jaimes Freyre, fue obtener las colaboraciones de autores de otros países, a través de sus contactos y de correspondencia.
El trabajo es revelación concluyente de la agudeza de análisis de que es capaz la profesora Martínez Zuccardi. Sus conclusiones se apoyan en la más exhaustiva investigación y reflexión crítica, sobre las fuentes y sobre la bibliografía anterior y actual. Logra así componer, a nuestro criterio, el estudio más completo y novedoso que se ha encarado , hasta hoy , sobre aquella singular publicación que apareció cuando despuntaba el siglo XX en Tucumán. Al cierre del trabajo deja planteada, además, la posibilidad de indagar -a partir de su enfoque- otras cuestiones más amplias de la cultura provincial. (c) LA GACETA

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