
"Escribí una tesis, porque pensé que tenía algo que decir", expresa Figueroa al comienzo de su ensayo, palabras que pueden tomarse como un juicio categórico o como una provocación, en el sentido propio del término: desafiar, incitar a una discusión; o también en el sentido socrático de la exhortación, es decir motivar al lector a prestar atención dejando de lado las otras cosas, para interesarse por el tema.
Desarrollado en siete capítulos precedidos por un prólogo y una introducción, va señalando las marcas de la generación del 90, que emerge con un discurso recorrido por nuevos códigos estéticos, donde el injerto, el saqueo, la cita, lo efímero, la reproductibilidad, la pérdida del aura y la vuelta al pasado serán las constantes por las que transitarán y donde los medios masivos de comunicación, los mass- media, transformarán la producción artística.
Es interesante destacar la relación que el autor establece entre el arte y la filosofía, donde esta se ha intensificado, atravesada por el lenguaje, así como el tratamiento dado a los capítulos referidos a las performances como una práctica deconstructiva y a la fotografía en foco.
La generación del 90 es lo que se produce "en este tiempo" y su producción se mueve dentro del laberinto rizomático; laberinto que carece de centro, con múltiples entradas y salidas, y semeja más a una red de internet.Figueroa hace un recorte a partir del análisis de lo que él considera el término generación, invirtiendo y desplazando su sentido "tanto respecto de los conceptos de coetaneidad y contemporaneidad, como para sostener la presencia de espíritu de época".
Este ensayo pretende acercarnos a la producción artística de los años 90 en Tucumán. Su autor, crítico de arte y docente universitario, presentó este trabajo como parte de su tesis, con la cual accedió al título de Doctor en Artes. Su discurso se inscribe en lo que podríamos considerar la posmodernidad y el postestructuralismo, centrado sobre todo en el tema de la deconstrucción.
El texto pone de manifiesto el rigor y la agudeza con que el autor ha encarado este trabajo, sustentado por una importante bibliografía y un conocimiento directo de los artistas y de sus obras; y, como siempre, con un lenguaje particular, propio, una escritura en el palimpsesto, una nueva escritura "teniendo la huella de una escritura anterior".Se convierte así en un ensayo para conocer las características de esta nueva generación, y un libro de consulta para una puesta al día. (c) LA GACETA







