07 Septiembre 2005 Seguir en 

Para pacientes con un avanzado daño del corazón, un equipo médico del Hospital Perón, de Sarandí, Buenos Aires, repara el tejido cardíaco necrosado con células de la médula ósea del propio paciente. "Esta tecnología es relativamente barata, ya que el medicamento sale del propio paciente. Sus células se procesan con bajo costo y le vuelven a implantar", relató Noemí Lagos, quien anunció que en la última semana de agosto se realizó la tercera operación de este tipo, "experiencia pionera a nivel mundial, en un paciente chagásico", dijo.
Para tratar el Chagas hay dos drogas: el benznidazol y el nifurtimox, desde hace más de 30 años. Desde entonces no se producen otras nuevas, tal vez porque es un mal de la pobreza y no exista un mercado que genere grandes dividendos. Hasta las drogas existentes han sido discontinuadas por los laboratorios que las fabricaban.
Según Edgardo Schapachnik, las viejas drogas poseen "importantes efectos secundarios" que hacen que no estén aprobadas por la FDA de EE.UU. En la Argentina se les "corrió" nominalmente la fecha de vencimiento hasta 2006 por falta de stock, para que los pacientes puedan usarlas, ya que aún conservaban su biodisponibilidad.
Para tratar el Chagas hay dos drogas: el benznidazol y el nifurtimox, desde hace más de 30 años. Desde entonces no se producen otras nuevas, tal vez porque es un mal de la pobreza y no exista un mercado que genere grandes dividendos. Hasta las drogas existentes han sido discontinuadas por los laboratorios que las fabricaban.
Según Edgardo Schapachnik, las viejas drogas poseen "importantes efectos secundarios" que hacen que no estén aprobadas por la FDA de EE.UU. En la Argentina se les "corrió" nominalmente la fecha de vencimiento hasta 2006 por falta de stock, para que los pacientes puedan usarlas, ya que aún conservaban su biodisponibilidad.







