
Del encuentro, realizado en el Aula Magna de la Academia Nacional de Medicina, participaron importantes científicos y especialistas en el tema, provenientes del Mercosur y de la Unión Europea. Y entre el auditorio compuesto por más de un centenar personas, participaron médicos, sanitaristas, psicólogos, profesores y otros profesionales involucrados con la problemática juvenil.
"Equivale a una taza de café"
El doctor Robert Kroes, experto en Toxicología de la Unión Europea (Holanda), comenzó su exposición afirmando: "las bebidas energizantes se consumen en más de 120 países y en 2004 se vendieron casi 3.000 millones de latas, sin efectos negativos". Kroes remarcó que "una lata de bebida energizante contiene 80 miligramos de cafeína, lo que equivale a una taza de café". Además, aclaró que "en 2004 las bebidas energizantes fueron aceptadas como sustancias ergogénicas en los deportes por su poder estimulante y desintoxicante".
Finalizó su disertación resaltando que "las bebidas energizantes no tienen ningún efecto ?ni positivo ni negativo- relacionado con el consumo de alcohol" y aclaró que "el consumo de alcohol debe ser moderado, independientemente de su combinación con bebidas energizantes".
Arthur Guerra de Andrade, de Brasil, egresado de Johns Hopkins University y experto en Conducta y Alcoholismo, explicó que "un adulto saludable puede consumir 400/450 mg de cafeína diarios ?que equivaldría a cinco latas de bebidas energizantes- sin ningún efecto nocivo. Las bebidas energizantes no potencian ni disminuyen los efectos del alcohol", concluyó.Por su parte, el Jorge Cóppola, médico psiquiatra y legista egresado de la UBA, lamentó "el alto grado de permisividad social frente al consumo de drogas sociales ?alcohol y tabaco-, incluso ante el abuso de psicofármacos". Explicó que "la cafeína ?uno de los componentes de las bebidas energizantes- no es un problema de salud pública; sí lo deben ser la cocaína, el tabaquismo y el alcoholismo".
Finalizó su exposición con una reflexión: "hacer hincapié en las bebidas energizantes sería lo mismo que prohibir la venta de automóviles porque están implicados en la tercera causa de muerte en la Argentina".
Si se reduce la cafeína, no tendría valor científico
Como cierre, la doctora María Laura Lede Pizzurno, experta en Legislación Alimentaria del Estudio Beccar Varela de nuestro país, explicó que "el decreto 3634/05 estipula bajar el contenido de cafeína de las bebidas energizantes de 35 a 20 miligramos, lo cual las colocaría en la misma categoría que las bebidas no alcohólicas de tipo cola, sin ninguna justificación científica". También consideró que se trata de "una normativa discriminatoria porque impone a las bebidas energizantes restricciones y limitaciones que no se aplican a otras bebidas con la misma cantidad de cafeína".
Concluyó su disertación indicando que "la nueva normativa argentina ?además de violar los derechos constitucionales y tratados internacionales- contradice a la existente en la Unión Europea, EE.UU. y otros países del primer mundo, y constituye una barrera para-arancelaria que podría ser reclamada por la Organización Mundial de Comercio (OMC)".







