Las adolescentes sedentarias engordan más

La falta de ejercicios en esta etapa de la vida hace que las chicas adquieran un índice de masa corporal más alto que el de las activas.

17 Agosto 2005
Por si quedaba alguna duda de que el cada vez más extendido estilo de vida sedentario de occidente, junto con las dietas hipercalóricas, es el motor de la creciente epidemia de obesidad que afecta a buena parte del planeta, un reciente estudio estadounidense muestra cómo la pérdida de la costumbre de realizar una actividad física se traduce directamente en un aumento de peso.
En ese país, el llamado Estudio de Salud y Crecimiento demostró que dejar de practicar actividad física durante la preadolescencia y la adolescencia hace que las chicas adquieran, al final de ese período, un aumento de índice de masa corporal del 20%, tres veces mayor que las que siguieron haciendo ejercicio. El índice de masa corporal es una cifra que permite determinar, de acuerdo con su contextura física, si una persona está excedida de peso o es obesa.La investigación, que fue financiada por el Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre, fue publicada por la prestigiosa revista científica británica "The Lancet". Al final del estudio, que evaluó durante diez años a 2.400 chicas desde los 9 años, aquellas jóvenes que con el tiempo habían dejado de hacer actividad física en forma regular reportaron un índice de masa corporal más alto que sus congéneres más activas.
"Estos resultados demuestran que muchas chicas se encuentran en un estado de inactividad en su años de preadolescencia y adolescencia", comentó la doctora Elizabeth Nabel, directora del instituto que financió la investigación, que forma parte de los prestigiosos Institutos Nacionales de Salud."Los padres, educadores y proveedores de servicios médicos podemos hacer mucho por alentar a las niñas para que se mantengan activas a través de la adolescencia, algo que ha demostrado ayudarlas a sostener un peso saludable", agregó la investigadora.
La doctora Nabel y sus colegas hallaron que, entre los 9 y los 19 años, el tiempo libre que las chicas dedicaban a realizar alguna forma de actividad física perdía en promedio 7 horas y media semanales. O sea que quienes realizaban 10 horas de actividad física semanales al principio del estudio, por ejemplo, diez años después realizaban sólo 2 horas y media. Así, en aquellas que se vuelven más sedentarias, los aumentos del índice de masa corporal han sido hasta tres veces mayores que el de aquellas que se mantienen físicamente más activas.
Para llegar a esos resultados, los investigadores evaluaron año por año a las casi 2400 participantes del estudio. En cada entrevista anual, se estableció el índice de masa corporal (que se obtiene al dividir el peso por el cuadrado de la altura) y se realizaron otras mediciones antropométricas vinculadas con el porcentaje de grasa corporal.
Además, las participantes debieron responder en cada una de las diez visitas anuales un cuestionario sobre sus hábitos físicos y alimentarios.

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