El ritmo de vida "alocado" disparó la ingesta de sedantes

Más personas buscan solución a sus conflictos por medio de pastillas. Venta descontrolada.

17 Agosto 2005
Desde hace cinco años, el consumo de tranquilizantes, sedantes y demás psicotrópicos viene aumentando sensiblemente en nuestro país. "Argentina es uno de los países de mayor consumo de este tipo de drogas en el mundo", advirtió a LA GACETA el psiquiatra Angel Uslenghi, profesor de la cátedra de Salud Mental II de la UNT y perito oficial del Poder Judicial de Tucumán. Y aunque no dispone de estadísticas fidedignas, explicó -al igual que el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Tucumán, René Cárdenas- que tal consumo se debe al "alocado" ritmo de vida de estos tiempos.
"La gente vive con un sinnúmero de conflictos que derivan tanto de la historia de vida personal como de las circunstancias actuales -reflexionó Uslenghi-. A la falta de resolución de algunos problemas personales (desarmonía en el núcleo familiar: con la pareja o con los hijos, por ejemplo) se le suman las estrecheces económicas, la desocupación, las presiones en el trabajo, el estrés crónico, la depresión, la ansiedad, entre otros factores. Frente a esta situación, las personas toman dos caminos: o elaboran los conflictos y le dan una solución adecuada, o escapan de los problemas, buscando apoyo en la psicofarmacología".
El psiquiatra acotó que en muchos casos los psicofármacos son necesarios porque permiten al individuo abordar sus problemas con la psicoterapia que requieren. Pero advirtió que mucha gente no complementa los dos tratamientos, entonces los síntomas se perpetúan y termina en la automedicación, principal causa de dependencia con algún psicotrópico.
El farmacéutico Cárdenas, tras remarcar que es imposible hacer un cálculo de la cantidad de psicofármacos que se consumen, hizo hincapié en que se debe acentuar el control de la venta de remedios para evitar el comercio clandestino.
"Si los chicos preparan cócteles de drogas y de alcohol que son una ?dinamita? -porque potencian la actividad sexual y los enfervoriza hasta llegar al paroxismo-, es porque tienen fácil acceso a cualquier tipo de fármacos", reflexionó.
Para tener una idea aproximada de la cantidad de tranquilizantes que consume la población, nuestro diario pidió datos a algunas obras sociales. En Prensalud, por ejemplo, el 28% del total de remedios que se dispensa mensualmente corresponde al rubro de los psicotrópicos. La casa central de OSDE en Tucumán (obra social con sucursales en todo el país), informó que el consumo mensual de psicotrópico en los últimos cinco meses llega al 2,5%.
En el Subsidio de Salud -la obra social del Estado y la más grande de Tucumán-, su interventor, Mario Koltan, admitió que el consumo de tranquilizantes creció, aunque no precisó porcentaje. "En nuestro caso -señaló- los psicotrópicos no están entre las 30 drogas de mayor demanda, que corresponden a enfermedades crónicas: hipertensión arterial, trastornos cardiovasculares, diabetes, cáncer y pacientes inmunodeprimidos en general". Tal situación, en opinión de Koltan, puede deberse a que de 300.000 afiliados titulares que tiene el SS, alrededor de 55.000 son de la tercera edad, y porque hay una importante cantidad de enfermos crónicos.

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