Aumenta el consumo sin control de tranquilizantes

Más trabajo, más estrés, más cansancio y más problemas favorecieron este problema.

17 Agosto 2005
El ritmo "alocado" de las rutinas favorece que cada vez más personas busquen la solución a sus problemas y al estrés tomando tranquilizantes y sedantes. La automedicación alarma a los especialistas, que consideran que las pastillas deben ir acompañadas por una terapia. El acceso a los psicotrópicos no tiene límites. Los jóvenes los mezclan con alcohol para poder seguir tomando y hay más casos de intoxicaciones en hospitales. En algunas obras sociales, las prescripciones de estos medicamentos están entre las más requeridas por sus afiliados. Hay más dependencia a estos psicofármacos.

Más consumo de pastillas mezcladas con alcohol
La psiquiatra María Eugenia Almaraz, jefa del servicio de Prevención y Asistencia a la Adicción del Hospital de Clínicas Nicolás Avellaneda, sostiene que "la vida social actual somete a niveles de estrés y por eso aumentan las alteraciones psicosomáticas y los profesionales tienen que recetar psicotrópicos".
No obstante, la especialista destacó que en el alto consumo de este tipo de fármacos tiene gran incidencia el uso indebido de drogas, que va de la mano de la automedicación, y que se relaciona en especial con el aumento del consumo que se da entre los jóvenes especialmente.
En este servicio, el más importante que tiene el Siprosa, se venían registrando un promedio de 300 consultas mensuales por policonsumo (alcohol, fármacos, marihuana y otras sustancias tóxicas). "Esta cifra se elevará, porque estamos recibiendo por turno entre cinco y seis nuevos pedidos de atención", detalló la doctora.
Almaraz dijo que la demanda aumenta cada vez que LA GACETA publica notas de prevención y de alerta sobre la automedicación. "Tenemos pacientes que carecen de perfil adictivo, pero que están haciendo un mal uso de pastillas y sustancias y que se dan cuenta que están cayendo en la dependencia", aclaró la experta.
Uno de los fenómenos que más alarma a los especialistas es el incremento del consumo de pastillas tranquilizantes mezcladas con alcohol, en una bebida que se hizo famosa entre los adolescentes como la "jarra loca", una combinación peligrosa de bebidas blancas con psicofármacos.
A causa de estas mezclas, en los hospitales y Caps aumentan cada fin de semana los casos de intoxicaciones agudas, ya que las pastillas les permiten a los jóvenes consumir más alcohol, señaló Almaraz.

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