Memoriosos relatos sobre la faena periodística

Por Carmen Perilli

02 Mayo 2004
Dice Tomás Eloy Martínez que "El periodismo nació para contar historias, y parte de ese impulso inicial que era su razón de ser y su fundamento se ha perdido ahora. Dar una noticia y contar una historia no son sentencias tan ajenas como podría parecer a primera vista. Por lo contrario: en la mayoría de los casos, son dos movimientos de una misma sinfonía".
Así lo entiende el autor de Con Soriano por la ruta de Chandler y otras crónicas de los setenta, un libro de memoriosos relatos basados en la actividad periodística. El lector, al comenzar la lectura teme encontrarse con alguno de esos nostálgicos porteños que, colgado del nombre de Osvaldo Soriano, se introduce en el profuso mundo editorial.
Pero se equivoca y se descubre a sí mismo, con sorpresa, zambullido, con la respiración contenida, subido en una rueda del tiempo de vuelta a las redacciones porteñas de los años setenta, donde se forjó un nuevo periodismo -Panorama, Primera Plana, La Opinión- atravesado por una violenta y contradictoria realidad con la que todavía no podemos enfrentarnos.
Pero la mirada de Andrés Bufali no tiene nada de bucólica; es crítica y desmitificadora al mismo tiempo que tierna y llena de humor.
El relato repone datos, nexos, nombres, en la voz de un testigo privilegiado de un momento crucial de la Argentina. Presenciamos subyugados el revés de la trama de un pasado. El narrador toma sólo la distancia necesaria, no abandona un saludable sarcasmo para dibujar una geografía casi calcada de la novela negra norteamericana de Raymond Chandler y Ross MacDonalds, a los que tanto admira, junto con Osvaldo Soriano. Los fantasmas no se quedan en el pasado; tienden sus sombras hacia el presente nacional, explicando muchas de nuestras pesadillas presentes.Cuando se pretende separar totalmente el periodismo de la literatura se cae en la reproducción mecánica de la información. Pedir imaginación no es negar la importancia de la investigación. Pero no emplear las potencialidades del lenguaje empobrece la transmisión de la experiencia. Nos hacen falta muchos libros como este, que se atrevan con los mitos de nuestra historia al mismo tiempo que no desdeñen el trabajo con la escritura. (c) LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios