Intrigas en el marco del Siglo de Oro español

Por Gustavo Martinelli

25 Abril 2004
Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina y Quevedo son algunos de los personajes que desfilan por las páginas de este libro con el que el autor, Arturo Pérez Reverte, ha querido, además, servir de guía del Madrid en el que coincidieron estos iluminados maestros de la escena española.
Y es en torno de la madrileña calle de Huertas (donde se extendía el barrio en el que vivían personajes ilustres de la literatura española), donde se desarrolla esta nueva entrega de "Las aventuras del capitán Alatriste", titulada en esta oportunidad "El caballero del jubón amarillo". La historia comienza con el estreno de una comedia de Tirso en el Teatro de la Cruz, con la asistencia de Alatriste y su amigo Quevedo; y termina con una escena de impronta teatral y posibilidades cinematográficas presidida por la gravedad del rey en su recompensa a Alatriste por haberle salvado la vida, aunque el desengaño y el pesimismo del barroco en que históricamente se encuentran, pongan en evidencia la falsedad de tan vistosas apariencias. Alatriste muestra aquí su lado más oscuro porque el que narra sus hazañas, su joven acompañante Iñigo Balboa, no es ya el niño que lo idolatraba. Con los años fue ganando experiencia y perdiendo inocencia, y ahora ve las sombras de su maestro, además de las luces.
La serie de aventuras del capitán Alatriste tiene aún pendiente varias entregas más, ya que la intención de Pérez Reverte es abordar en otros libros diferentes facetas del Siglo de Oro español, como lo viene haciendo hasta ahora.
Más de tres millones de ejemplares vendidos y el próximo rodaje de "El capitán Alatriste", dirigido por Agustín Díaz Yanes y protagonizado por el exitoso actor de "El señor de los anillos", Viggo Mortensen, confirman el rotundo éxito de la colección "Las aventuras del capitán Alatriste" desde su aparición en 1996. Para los que siguen las historias de este intrépido capitán, sobra recordar las anteriores entregas. Sin embargo, para los que se inician en esta estupenda colección es bueno repasar las ediciones pasadas. La primera entrega se tituló "El capitán Alatriste", donde el antiguo soldado de los tercios de Flandes cruza los aceros por vez primera con Malatesta.
"Limpieza de sangre" es la segunda novela, en la que Iñigo Balboa, compañero de Alatriste y narrador de las historias, pasa por los calabozos de la Inquisición. "El sol de Breda" da nombre a la tercera entrega en la que se escenifican las batallas y el asedio de la ciudad de Breda en 1625 por los tercios españoles en Flandes. Por último, en la cuarta edición, "El oro del rey", el capitán recluta en Sevilla a un pintoresco grupo de bravos espadachines.
Amén de la enorme acogida que están teniendo las aventuras de este personaje, tanto en los lectores como en la crítica, no es de extrañar que esta quinta entrega siga los pasos de las anteriores. Y es que una de las características de esta colección es sin duda la habilidad de Pérez Reverte para reinventar la novela histórica, el copioso trabajo de documentación y léxico que conlleva, y también su maestría para crear unos personajes que perduran y que el lector espera entrega tras entrega.
Esta última novela reúne una buena colección de lances, raptos, tercerías, emboscadas y conspiraciones que configuran una intriga construida con la habilidad característica de Pérez Reverte, maestro en el arte de contar una historia con el clima preciso, ajustando los momentos de suspenso con nuevas informaciones al final de algunos capítulos para desarrollarlas en los siguientes. Con mayor intensidad que en otras entregas anteriores, el estilo recrea la lengua del Siglo de Oro, con su léxico, sus modismos y sus frases hechas, numerosos versos e incluso algunas voces de germanía, todo ello bien integrado en un texto de suma eficacia narrativa. A algunos lectores este tipo de léxico puede resultarles demasiado barroco y aburrido. Pero de ninguna manera conspira contra el desarrollo de la historia. (c) LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios