El sistema tributario lleva a la gente al enojo

"Hoy la argentina está viviendo una coyuntura en el que el empresario tiene que pensar primero en sobrevivir. Esto está claro. Pero no se puede concebir una sociedad moderna sin impuestos", señaló el especialista.

07 Abril 2002
El Estado nacional necesita financiarse a través de la recaudación de impuestos para sobrellevar una crisis cada vez más imprevisible. Es por eso que extiende con desesperación su brazo hacia el vapuleado sector privado, al que asfixia con una presión fiscal que parece hasta una burla en medio de una recesión interminable. Empresarios y contribuyentes en generalse plantaron casi en una especie de rebelión fiscal, algunos por una cuestión de sobrevivencia, otros porque creen que no ganan lo suficiente para tributar tanto, y los hay también que no pagan sus impuestos porque no quieren.
"Hoy la argentina está viviendo una coyuntura en el que el empresario tiene que pensar primero en sobrevivir. Esto está claro. Pero no se puede concebir una sociedad moderna sin impuestos", señala Juan Carlos Yemma, socio director de la consultora Deloite & Touche, que la semana pasada presentó en Tucumán, ante un importante número de empresarios, la sociedad que conformó con el estudio local Marchese, Grandi, Mesón & Asociados.

- ¿Hay una rebelión fiscal en la Argentina o no se pagan impuesto porque no se puede?
Algunos no pagan por inconformismo y otros directamente porque no pueden hacerlo, porque las empresas no venden lo que tenía presupuestado vender.
En tiempos de Cavallo había grandes masas de IVA acumuladas, tanto de saldo técnico como de libre disponiblidad. Había angustia y enojo por parte de los empresarios, que no querían pagar más impuestos porque les debían a ellos. Hoy después de la gran crisis de diciembre, todo lo que se estaba pensando cambió. Una devaluación del orden que tuvimos cambió el foco de los empresarios. Una vez que se resuelva la crisis económica, con una salida inteligente para evitar volver atrás 50 años, vamos a volver a los impuestos. Y los contribuyentes van a tener quebrantos impositivos acumulados, y saldos de IVA acumulados. No se pueden cambiar un impuesto de un día a la noche, salvo que se tomen medidas del pasado, cuando se convirtieron los quebrantos en bonos para nunca devolver bonos. En la situación de enojo de hoy de los contribuyentes, ninguna de esas medidas sería inteligenet, pero todo es posible.

- ¿Qué puede hacer el Estado en este contexto de baja de la recaudación?
Van a tener que buscar soluciones y salidas. La moratoria, por ejemplo, puede producir un efecto limpieza. Muchos contribuyentes tienen enormes deudas con el Fisco y situaciones litigiosas, y se les está dando una oportunidad a través de la moratoria, para que en lugar de sacar dinero de sus chequeras, si tuvieran saldos técnicos o de libre disponibilidad, los puedan utilizar para sanear su situación fiscal.

- ¿Qué es lo inmediato que habría que hacer?
Si no pagan los impuestos si sigue la rebelión, habrá que ver cómo se sigue. Pero la primera receta es limpiemos la situación de deudas y de disponibilidades teóricas de impuestos para que a partir de ahí ver qué soluciones de fondo se toman. Hoy la coyuntura se resuelve con moratoria, con impuesto al cheque, con impuesto a los débitos y créditos bancarios. Pero esto sólo resuelve problemas de caja.

- ¿Coincide con el presidente Duhalde sobre que en la Argentina es difícil recaudar impuestos?
Es dificl recaudar impuestos porque el aparato administrativo no se movió adecuadamente y esto es una crisis que no es nueva. La DGI no fue eficiente, la Aduana no fue eficiente. Hay una resistencia de la gente. Esta enojada porque no tiene un nivel de actividad esperado, y le molesta pagar un tributo como el impuesto al cheque, que es absolutamente inequitativo. No tiene un elemento fundamental como es la verdadera capacidad contributiva, que hace justo un sistema tributario, mediante el cual paga más impuestos el que más gana. El IVA impacta en el consumo popular porque su porcentaje no diferencia entre ricos y pobres, y es parte del enojo. El sistema es inequitativo. Si el contribuyente está obligado a pagar con cheques porque el sistema lo obliga a entrar en esa trampa, tambien lo enoja. Entonces, todos los mecanismos tributarios que tenemos son para el enojo.

- ¿Hay una justicia tributaria?
Aquí la justicia tributaria es relativa. Es un juego de fuerza entre el Estado y los empresarios. Hoy la coyuntura nos lleva a esto. El futuro puede ser más equitativo, pero primero hay que definir si vivimos en una economía de mercado o si el Estado toma para sí el control de todo. Si esto último ocurre, no habrá justicia tributaria.

FICHA PERSONAL
NOMBRE Y APELLIDO:
- Juan Carlos Yemma.

LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO:
- Buenos Aires, 1943.

ESTADO CIVIL:
- Divorciado.

ESTUDIOS Y ACTIVIDAD ACTUAL:
- Contador Público Nacional. Es socio director nacional de la consultora Deloite & Touche, a cargo de las oficinas de impuestos de la firma. Fue asesor de la DGI y profesor universitario de la UBA, en las cátedras Impuestos I y II.

HOBBY:
- Practica el básquet desde los 14. Es amante de este deporte, y no se pierde detalles de los torneos de la Argentina y de la NBA, en Estados Unidos.

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