INHALAR EL HUMO. El fumador pasivo tiene en sus tejidos pulmonares significativa cantidad de nicotina.
14 Enero 2004 Seguir en 

LONDRES.- Los cigarrillos bajos en alquitrán no disminuyen el riesgo de padecer cáncer de pulmón entre los fumadores y son tan mortíferos como los comunes, anunció el viernes un grupo de investigadores.
En el primer estudio para comparar la probabilidad de padecer cáncer pulmonar entre fumadores de cigarrillos convencionales y de los que tienen bajas y muy bajas concentraciones de alquitrán, científicos en Estados Unidos detectaron un aumento similar de la incidencia de la enfermedad en todos los grupos.
Según el estudio, las personas que fuman cigarrillos sin filtro tienen el mayor índice de cáncer de pulmón.
"Nuestra investigación es la prueba más contundente hasta el momento de que los cambios para comercializar cigarrillos como suave y ultra suave no los han hecho menos mortíferos", dijo Michael Thun, epidemiólogo de la Sociedad del Cáncer de Estados Unidos.
"La única forma confiable para disminuir el riesgo (de cáncer) es dejar de fumar lo antes posible", agregó. En el humo del tabaco hay unas 4.700 substancias químicas y de ellas más de 50 son cancerígenas y se hallan en el alquitrán en su mayor parte.
Peligrosa toxina
Los cigarrillos descritos como suaves, ligeros y ultra ligeros arrojan bajas concentraciones de alquitrán en las máquinas que analizan la composición del humo del tabaco porque los filtros disuelven esta peligrosa toxina.
Sin embargo, expertos en salud y grupos anti-tabaco siempre han afirmado que no hay cigarrillo inocuo, porque los fumadores compensan la suavidad inhalando más humo y fumando con más frecuencia.
Tim Lord, director ejecutivo de la Asociación de Fabricantes de Tabaco en Londres, expresó que los cigarrillos con concentraciones bajas de alquitrán nunca se han promocionado como más saludables. "Al final del día, el único cigarrillo inocuo es el que no se fuma", subrayó.
Sin embargo, Amanda Sandford, del grupo anti-tabaco ASH (siglas en inglés de Acción contra el Tabaquismo y por la Salud) dijo que la promoción de cigarrillos bajos en alquitrán, en especial destinados a la población femenina, encierra peligros para la salud incluso si no dice abiertamente que son inocuos.
"La concentración de alquitrán en un cigarrillo no es lo importante. Se padecerá cáncer si se fuma durante muchos años", añadió.
Thun y Jeffrey Harris, del hospital general de Massachusetts en Boston, y sus colegas, estudiaron la relación entre más de un millón de fumadores que en 1982 fumaban cigarrillos con diversas concentraciones de alquitrán y las muertes por cáncer pulmonar en un período de seis años.
No hay diferencias
"El aumento del riesgo de cáncer pulmonar es similar en personas que fuman cigarrillos con concentraciones medias de alquitrán (de 15 a 21 miligramos), con concentraciones bajas (de ocho a 14 mg) o muy bajas (menos de siete mg)", escribieron los investigadores en un informe publicado en The British Medical Journal. (Reuter)
Aspirar el humo de tabaco también afecta el organismo
Se denomina humo de tabaco ambiental a la mezcla de las partículas que son emitidas desde un cigarrillo que se quema y el humo que exhala el fumador, y que puede contener aproximadamente unos 4.700 compuestos nocivos que incluyen más de 40 sustancias altamente tóxicas tales como: monóxido de carbono, dióxido de sulfuro, amoníaco, óxidos de nitrógeno, formaldehído, cianuro, benceno y arsénico. Estos compuestos causan cáncer, cardiopatías, y muchos de ellos son altamente irritantes.
Los estudios relacionan al humo del cigarrillo de segunda mano con males y muertes abrumadoras y contundentes. No seguridad en la exposición a los carcinógenos que se encuentran en el humo del cigarrillo.
La única manera de proteger a las personas del peligro de exposición a este humo indirecto es mantenerlo fuera de los ambientes interiores. Está demostrado que la separación de ambientes entre fumadores y no fumadores no preserva la salud del fumador pasivo.
Primera causa de muerte
Hoy se sabe que el tabaquismo es la primera causa de muerte evitable en el mundo occidental. Una enfermedad crónica, incluida en el Código Internacional de Enfermedades de la OMS, que causa cuatro veces más muertes que el abuso de las drogas ilícitas, los suicidios, el sida y accidentes de tránsitos juntos, siendo un importante factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer. He aquí algunas consideraciones sobre el humo ambiental:
El humo del tabaco contiene más de 4.700 componentes químicos incluyendo más de 40 sustancias altamente tóxicas tales como: monóxido de carbono, dióxido de sulfuro, amoníaco, óxido de nitrógeno, cianuro, benceno y arsénico.
En un estudio realizado en Japón se halló que las mujeres no fumadoras, pero que vivieron con fumadores, tenían dos veces más probabilidad de contraer cáncer pulmonar, que las esposas de hombres no fumadores.
En otro estudio se encontró que la exposición al humo del tabaco en el ambiente de trabajo afecta a los no fumadores y reduce las funciones de sus vías aéreas a los niveles observados en fumadores de 1 a 10 cigarrillos al día.
Los fumadores pasivos que se exponen al humo de tabaco presentan en sus tejidos corporales una significativa cantidad de nicotina, cotenina, monóxido de carbono, entre otros.
Entre las enfermedades que se asocian al fumador pasivo se encuentran: cáncer de laringe, de esófago, de riñones, de vesícula; asma, males respiratorios y del oído medio en niños y bajo peso de los recién nacidos.
La exposición al humo de tabaco ambiental irrita, además, la nariz, los ojos y la garganta. También puede irritar los pulmones resultando tos, exceso de flema, molestias de pecho y función pulmonar reducida.
QUE OCURRE CUANDO SE DEJA DE FUMAR
Cómo va reaccionando el organismo al abandona el hábito
A los 20 minutos de dejar de fumar: la presión arterial y el pulso bajarán a los niveles normales.
A las 8 horas: los niveles de monóxido de carbono y oxígeno vuelven a los niveles normales.
A las 72 horas: la capacidad pulmonar ya está aumentada.
Dentro de los 3 a 10 años: el riesgo de ataque cardíaco baja al mismo nivel que los no fumadores.
Dentro de los 20 años: El riesgo de morir por cáncer de pulmón disminuye al mismo riesgo que los no fumadores.
Más de dos millones de personas dejan de fumar anualmente. Existe ayuda a su disposición.
En el primer estudio para comparar la probabilidad de padecer cáncer pulmonar entre fumadores de cigarrillos convencionales y de los que tienen bajas y muy bajas concentraciones de alquitrán, científicos en Estados Unidos detectaron un aumento similar de la incidencia de la enfermedad en todos los grupos.
Según el estudio, las personas que fuman cigarrillos sin filtro tienen el mayor índice de cáncer de pulmón.
"Nuestra investigación es la prueba más contundente hasta el momento de que los cambios para comercializar cigarrillos como suave y ultra suave no los han hecho menos mortíferos", dijo Michael Thun, epidemiólogo de la Sociedad del Cáncer de Estados Unidos.
"La única forma confiable para disminuir el riesgo (de cáncer) es dejar de fumar lo antes posible", agregó. En el humo del tabaco hay unas 4.700 substancias químicas y de ellas más de 50 son cancerígenas y se hallan en el alquitrán en su mayor parte.
Peligrosa toxina
Los cigarrillos descritos como suaves, ligeros y ultra ligeros arrojan bajas concentraciones de alquitrán en las máquinas que analizan la composición del humo del tabaco porque los filtros disuelven esta peligrosa toxina.
Sin embargo, expertos en salud y grupos anti-tabaco siempre han afirmado que no hay cigarrillo inocuo, porque los fumadores compensan la suavidad inhalando más humo y fumando con más frecuencia.
Tim Lord, director ejecutivo de la Asociación de Fabricantes de Tabaco en Londres, expresó que los cigarrillos con concentraciones bajas de alquitrán nunca se han promocionado como más saludables. "Al final del día, el único cigarrillo inocuo es el que no se fuma", subrayó.
Sin embargo, Amanda Sandford, del grupo anti-tabaco ASH (siglas en inglés de Acción contra el Tabaquismo y por la Salud) dijo que la promoción de cigarrillos bajos en alquitrán, en especial destinados a la población femenina, encierra peligros para la salud incluso si no dice abiertamente que son inocuos.
"La concentración de alquitrán en un cigarrillo no es lo importante. Se padecerá cáncer si se fuma durante muchos años", añadió.
Thun y Jeffrey Harris, del hospital general de Massachusetts en Boston, y sus colegas, estudiaron la relación entre más de un millón de fumadores que en 1982 fumaban cigarrillos con diversas concentraciones de alquitrán y las muertes por cáncer pulmonar en un período de seis años.
No hay diferencias
"El aumento del riesgo de cáncer pulmonar es similar en personas que fuman cigarrillos con concentraciones medias de alquitrán (de 15 a 21 miligramos), con concentraciones bajas (de ocho a 14 mg) o muy bajas (menos de siete mg)", escribieron los investigadores en un informe publicado en The British Medical Journal. (Reuter)
Se denomina humo de tabaco ambiental a la mezcla de las partículas que son emitidas desde un cigarrillo que se quema y el humo que exhala el fumador, y que puede contener aproximadamente unos 4.700 compuestos nocivos que incluyen más de 40 sustancias altamente tóxicas tales como: monóxido de carbono, dióxido de sulfuro, amoníaco, óxidos de nitrógeno, formaldehído, cianuro, benceno y arsénico. Estos compuestos causan cáncer, cardiopatías, y muchos de ellos son altamente irritantes.
Los estudios relacionan al humo del cigarrillo de segunda mano con males y muertes abrumadoras y contundentes. No seguridad en la exposición a los carcinógenos que se encuentran en el humo del cigarrillo.
La única manera de proteger a las personas del peligro de exposición a este humo indirecto es mantenerlo fuera de los ambientes interiores. Está demostrado que la separación de ambientes entre fumadores y no fumadores no preserva la salud del fumador pasivo.
Primera causa de muerte
Hoy se sabe que el tabaquismo es la primera causa de muerte evitable en el mundo occidental. Una enfermedad crónica, incluida en el Código Internacional de Enfermedades de la OMS, que causa cuatro veces más muertes que el abuso de las drogas ilícitas, los suicidios, el sida y accidentes de tránsitos juntos, siendo un importante factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer. He aquí algunas consideraciones sobre el humo ambiental:
El humo del tabaco contiene más de 4.700 componentes químicos incluyendo más de 40 sustancias altamente tóxicas tales como: monóxido de carbono, dióxido de sulfuro, amoníaco, óxido de nitrógeno, cianuro, benceno y arsénico.
En un estudio realizado en Japón se halló que las mujeres no fumadoras, pero que vivieron con fumadores, tenían dos veces más probabilidad de contraer cáncer pulmonar, que las esposas de hombres no fumadores.
En otro estudio se encontró que la exposición al humo del tabaco en el ambiente de trabajo afecta a los no fumadores y reduce las funciones de sus vías aéreas a los niveles observados en fumadores de 1 a 10 cigarrillos al día.
Los fumadores pasivos que se exponen al humo de tabaco presentan en sus tejidos corporales una significativa cantidad de nicotina, cotenina, monóxido de carbono, entre otros.
Entre las enfermedades que se asocian al fumador pasivo se encuentran: cáncer de laringe, de esófago, de riñones, de vesícula; asma, males respiratorios y del oído medio en niños y bajo peso de los recién nacidos.
La exposición al humo de tabaco ambiental irrita, además, la nariz, los ojos y la garganta. También puede irritar los pulmones resultando tos, exceso de flema, molestias de pecho y función pulmonar reducida.
Cómo va reaccionando el organismo al abandona el hábito
A los 20 minutos de dejar de fumar: la presión arterial y el pulso bajarán a los niveles normales.
A las 8 horas: los niveles de monóxido de carbono y oxígeno vuelven a los niveles normales.
A las 72 horas: la capacidad pulmonar ya está aumentada.
Dentro de los 3 a 10 años: el riesgo de ataque cardíaco baja al mismo nivel que los no fumadores.
Dentro de los 20 años: El riesgo de morir por cáncer de pulmón disminuye al mismo riesgo que los no fumadores.
Más de dos millones de personas dejan de fumar anualmente. Existe ayuda a su disposición.
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