LO IMPORTANTE ES PASARLA BIEN. El nuevo modelo de familia ensamblada ha modificado sustancialmente la celebración de la Navidad.
24 Diciembre 2003 Seguir en 

La Navidad era, hasta no hace mucho tiempo, una fiesta que reunía a los integrantes de un mismo grupo familiar para pasar un momento de concordia. Sin embargo hoy el modelo de familia tradicional se ha modificado, y nos encontramos ante un nuevo fenómeno social: las familias ensambladas.
Esta modalidad es una condición que aumenta año a año, "de tal manera que las investigaciones demográficas la señalan como la forma de familia de las próximas décadas", informa la doctora Dora Davinson, psiquiatra de la Fundación Familia Siglo XXI, lugar donde se provee educación, asistencia psicológica y redes de apoyo a las familias que se constituyen a partir del divorcio o el casamiento por segunda vez de un progenitor.
El acuerdo es necesario
Los tuyos, los míos, los nuestros. Todos y juntos para festejar Navidad. ¿Pero qué pasa en el caso de las familias ensambladas donde hay nuevos integrantes, nuevos padres o madres, hermanos y hasta abuelos?. La festividad pasa a ser un problema sino se acuerda con quien pasará cada miembro, de tal manera que todos queden conformes.
La problemática de este tipo de familias, que se incrementan cada año, recrudece especialmente en las fiestas.
"A muchas personas esta época del año le provoca una gran tensión ya que es una época de balances, y donde muchos de los integrantes de la familia sólo se reúnen para estas fechas. En el caso de las familias ensambladas la tensión es mayor. Hay un nuevo papá o una nueva mamá y tal vez un nuevo hermano, a los que se suman también los abuelos".
Es precisamente en este punto donde aparecen los problemas, ya que según Davison "llegar a un acuerdo donde cada uno tiene formas diferentes de festejar las fiestas es una tarea sumamente difícil. Si cada tuviera en cuenta de que hay costumbres diferentes y las pudiera conciliar y negociar de modo que todos queden medianamente conformes, el estrés bajaría".
La clave para disfrutar de estos festejos es programar con anticipación cómo se dividirán en las fiestas los niños. Así, baja el nivel de ansiedad que sufren los hijos. Es importante buscar la manera de que pasen una fiesta con cada uno de sus padres biológicos en el caso de una pareja divorciada, para que cada progenitor pueda participara de estas fiestas con su hijo. Pero antes habría que consultarles, sobre todo a los adolescentes. "Pero hay que tener mucho cuidado porque la mayoría de las veces ellos especulan con la permisividad de sus padres y esto puede deteriorar la relación con alguno de ellos", explica la especialista.
Los hijos del anterior matrimonio tienen que pasar por una nueva adaptación y esto es un proceso. Estos tiempos deben ser respetados para que puedan aceptar el nuevo vínculo".
Los conflictos por los cuales consultan las familias ensambladas derivan de su estructura y dinámica propia, a los que suelen agregarse otros relativos a: cuestiones no resueltas del divorcio previo, conflictos exclusivos de la pareja, edades de los chicos, diferencia en el momento de vida de cada uno de los miembros de la pareja o a experiencias pasadas.
Los conflictos afectan a los niños
A todos los conflictos por los cuales consultan las familias se le suma la necesidad de actuar psicoterapéuticamente rápido, debido a la presencia de niños, cuyo desarrollo emocional se pone en riesgo cuando los conflictos duran demasiado tiempo.
Las primeras investigaciones sobre familias ensambladas se realizaron en Estados Unidos comparando estas familias, con la familia biológica. Los resultados de este método comparativo-deficitario mostraban con falencias a las familias ensambladas.
A medida que las investigaciones avanzaron, se centraron en las diferencias estructurales de las familias ensambladas y en las pautas de conducta que regulan las relaciones entre sus miembros.
Finalmente se llegó a la conclusión de que es un tipo de familia diferente, pero totalmente apta para el normal crecimiento y desarrollo de todos sus miembros.
Las diferencias dinámicas y estructurales de las familias ensambladas son generalmente ignoradas por las mismas familias y por los profesionales que las ayudan. Como conclusión se observa un mayor número de divorcio en el segundo matrimonio con respecto al primero, advierte la doctora Dora Davinson.
Esta modalidad es una condición que aumenta año a año, "de tal manera que las investigaciones demográficas la señalan como la forma de familia de las próximas décadas", informa la doctora Dora Davinson, psiquiatra de la Fundación Familia Siglo XXI, lugar donde se provee educación, asistencia psicológica y redes de apoyo a las familias que se constituyen a partir del divorcio o el casamiento por segunda vez de un progenitor.
El acuerdo es necesario
Los tuyos, los míos, los nuestros. Todos y juntos para festejar Navidad. ¿Pero qué pasa en el caso de las familias ensambladas donde hay nuevos integrantes, nuevos padres o madres, hermanos y hasta abuelos?. La festividad pasa a ser un problema sino se acuerda con quien pasará cada miembro, de tal manera que todos queden conformes.
La problemática de este tipo de familias, que se incrementan cada año, recrudece especialmente en las fiestas.
"A muchas personas esta época del año le provoca una gran tensión ya que es una época de balances, y donde muchos de los integrantes de la familia sólo se reúnen para estas fechas. En el caso de las familias ensambladas la tensión es mayor. Hay un nuevo papá o una nueva mamá y tal vez un nuevo hermano, a los que se suman también los abuelos".
Es precisamente en este punto donde aparecen los problemas, ya que según Davison "llegar a un acuerdo donde cada uno tiene formas diferentes de festejar las fiestas es una tarea sumamente difícil. Si cada tuviera en cuenta de que hay costumbres diferentes y las pudiera conciliar y negociar de modo que todos queden medianamente conformes, el estrés bajaría".
La clave para disfrutar de estos festejos es programar con anticipación cómo se dividirán en las fiestas los niños. Así, baja el nivel de ansiedad que sufren los hijos. Es importante buscar la manera de que pasen una fiesta con cada uno de sus padres biológicos en el caso de una pareja divorciada, para que cada progenitor pueda participara de estas fiestas con su hijo. Pero antes habría que consultarles, sobre todo a los adolescentes. "Pero hay que tener mucho cuidado porque la mayoría de las veces ellos especulan con la permisividad de sus padres y esto puede deteriorar la relación con alguno de ellos", explica la especialista.
Los hijos del anterior matrimonio tienen que pasar por una nueva adaptación y esto es un proceso. Estos tiempos deben ser respetados para que puedan aceptar el nuevo vínculo".
Los conflictos por los cuales consultan las familias ensambladas derivan de su estructura y dinámica propia, a los que suelen agregarse otros relativos a: cuestiones no resueltas del divorcio previo, conflictos exclusivos de la pareja, edades de los chicos, diferencia en el momento de vida de cada uno de los miembros de la pareja o a experiencias pasadas.
Los conflictos afectan a los niños
A todos los conflictos por los cuales consultan las familias se le suma la necesidad de actuar psicoterapéuticamente rápido, debido a la presencia de niños, cuyo desarrollo emocional se pone en riesgo cuando los conflictos duran demasiado tiempo.
Las primeras investigaciones sobre familias ensambladas se realizaron en Estados Unidos comparando estas familias, con la familia biológica. Los resultados de este método comparativo-deficitario mostraban con falencias a las familias ensambladas.
A medida que las investigaciones avanzaron, se centraron en las diferencias estructurales de las familias ensambladas y en las pautas de conducta que regulan las relaciones entre sus miembros.
Finalmente se llegó a la conclusión de que es un tipo de familia diferente, pero totalmente apta para el normal crecimiento y desarrollo de todos sus miembros.
Las diferencias dinámicas y estructurales de las familias ensambladas son generalmente ignoradas por las mismas familias y por los profesionales que las ayudan. Como conclusión se observa un mayor número de divorcio en el segundo matrimonio con respecto al primero, advierte la doctora Dora Davinson.
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