Para los síntomas menopáusicos los fitoestrógenos son la opción natural

Los isoflavonas de la soja protegen contra los trastornos típicos de una etapa de la vida femenina. Previenen los accidentes cardiovasculares, el insomnio y la osteoporosis.

17 Diciembre 2003
La menopausia es un proceso fisiológico que supone la interrupción definitiva de la menstruación. La producción de estrógenos por los ovarios se reduce progresivamente y, como consecuencia de la caída de los niveles sanguíneos de estrógenos, se producen los síntomas típicos del climaterio, tales como sofocos, insomnio, dolores de cabeza, cambios de humor, nerviosismo, irritabilidad, depresión, sequedad vaginal, etcétera. Actualmente existe un enorme interés en torno a las isoflavonas de soja por haberse revelado como la alternativa natural para esta nueva etapa en la vida de la mujer.

Qué son las isoflavonas
Diferentes estudios epidemiológicos relacionaron el alto contenido de isoflavonas de soja en la dieta de la población femenina japonesa con un índice menor de accidentes cardiovasculares, osteoporosis, una menopausia más tardía, menos trastornos ligados a la menopausia y la casi inexistencia de sofocos (un síntoma que padece gran parte de las mujeres occidentales climatéricas). De hecho la palabra "sofoco" no tiene una traducción precisa al japonés. Las isoflavonas, son un conjunto de compuestos naturales, pertenecientes a los fitoestrógenos, que están presentes en diversos vegetales como la soja. Las isoflavonas se presentan en pequeñas cantidades en la planta de soja (0.2-.07% de la materia seca del grano).

Varía el contenido
El contenido de isoflavonas en los granos de soja depende de varios factores: el factor genotípico, las condiciones medioambientales, las técnicas de cultivo, entre otros. En los alimentos derivados de la soja la composición de isoflavonas varía bastante debido a los efectos de los tratamientos térmicos y de la fermentación, lo que produce un cambio en el contenido de isoflavonas de un alimento a otro. Así 100 gramos de soja contienen 300 mg. de isoflavonas, mientras que otras legumbres contienen sólo 5 mg.

La ingesta diaria
El consumo diario de isoflavonas de la mujer oriental es de 40mg a diferencia de los escasos 5 mg de la occidental. Pero actualmente existen productos de isoflavonas que permiten completar la dieta de la mujer climatérica y así mejorar su calidad de vida.

Similar a la hormona
Las isoflavonas de soja son sustancias de origen vegetal que, sin ser hormonas, estructural y funcionalmente se asemejan al estradiol y se unen a los receptores de estrógenos manifestando propiedades estrogénicas. Actúan como un modulador selectivo del receptor estrogénico (SERM) en ciertos tejidos, teniendo efectos similares a los de los estrógenos en algunos y ningún efecto en otros. También actúan como antiestrogénicos.

En la perimenopausia
Las isoflavonas mejoran la sintomatología climatérica, particularmente disminuyendo los sofocos, la irritabilidad emocional y el insomnio. También inciden favorablemente sobre enfermedades asociadas al período posmenopáusico como la osteoporosis y los trastornos cardiovasculares. En las mamas y endometrio tienen un efecto antiestrogénico.
Actualmente se está utilizando en la perimenopausia (el período que precede inmediatamente a la menopausia y el primer año siguiente), cuando empieza a decaer la función ovárica y a disminuir la producción de estrógenos.
Es conveniente realizar en este período una consulta ginecológica para poder prevenir la sintomatología característica.

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