Las conquistas del inolvidable equipo de Juan Carlos Lorenzo quedaron grabadas a fuego en el corazón de los hinchas "xeneizes". La década del 70 pasó a la historia por esa formación que revolucionó el fútbol argentino y elevó a Boca al primer plano internacional.
No obstante, el primer festejo se produjo mucho antes, en el Nacional de 1970. José María Silvero fue el conductor de aquel plantel. En semifinales, Boca batió a Chacarita por 2 a 0 con tantos de Jorge Coch, y en la gran final -disputada el 23 de diciembre en el estadio de River- superó por 2 a 1 a un durísimo Rosario Central. Los 90 minutos terminaron 1 a 1 (golazo de Angel Clemente Rojas) y en el segundo tiempo suplementario volvió a aparecer Coch y logró la conquista del título. Esa tarde, Boca formó con Roma; Suñé, Meléndez, Nicolau y Marzolini; Palacios, Madurga y Rojas; Coch, Curioni (Savoy) y Pianetti (Cabrera).Los hinchas debieron esperar hasta 1976 para volver a celebrar, y lo hicieron a lo grande. De la mano del "Toto" Lorenzo, Boca sumó los dos títulos de la temporada.
Primero fue el Metropolitano, en una gran campaña en la que fue clave la victoria por 1 a 0 ante un lujoso Huracán (gol del "Chino" Jorge Benítez). Pero la gente disfrutó mucho más el Nacional, ya que la corona llegó al vencer nada menos que a River en la final. Fue 1 a 0, en la cancha de Racing y con un gol de tiro libre de Rubén Suñé. Boca alineó aquella noche del 22 de diciembre a Gatti; Pernía, Sá, Mouzo y Tarantini; Benítez, Suñé y Ribolzi; Mastrángelo, Taverna y Felman.
Diego lideró a un gran equipo
La década del 80 fue amarreta en celebraciones para el pueblo "xeneize". Eran tiempos de zozobra institucional, aunque fue tanta la trascendencia que alcanzó la conquista del Metropolitano de 1981 que todo lo demás pasó a un segundo plano. La presencia de Diego Maradona con la camiseta azul y oro provocó una conmoción en el fútbol argentino, y de la mano del astro Boca dio una nueva vuelta olímpica.
Maradona era la indiscutida estrella del equipo que dirigía Silvio Marzolini, pero vale apuntar que estuvo rodeado por un grupo de formidables jugadores. No era un Boca "maradonadependiente", por el contrario, eran varias las figuras capaces de brillar con luz propia.¿Algunos nombres? Miguel Brindisi -en un altísimo nivel-, Osvaldo Escudero, Hugo Perotti, el uruguayo Ariel Krasouski, Roberto Mouzo, un juvenil Oscar Ruggeri, "Cacho" Córdoba, "El Chino" Benítez, Hugo Alves... Es más, cuando le tocó reemplazar a Hugo Gatti, Carlos "La Pantera" Rodríguez tuvo actuaciones descollantes.
Hubo varios hitos de aquella campaña. Quedaron en el recuerdo la goleada a River en "La Bombonera" (3 a 0) y el triunfo clave sobre Ferro, el gran rival en la lucha por la corona. Fue 1 a 0, con un tanto de Perotti tras un pase magistral desde la media cancha de Maradona.
Tabárez y Bianchi dejaron su sello
La sequía de títulos en los torneos de la AFA era prolonda cuando se inició la década del 90. Una maldición parecía perseguir a Boca, hasta que un aguerrido equipo dirigido por el uruguayo Oscar Tabárez cortó la racha negativa.
La definición del torneo Apertura de 1992 estuvo ligada a Tucumán, ya que en la última fecha los "xeneizes" recibieron a San Martín en "La Bombonera". El empate 1 a 1 (gol del juvenil Claudio Benetti) liberó el festejo. Las grandes figuras de ese plantel eran Carlos Navarro Montoya, Alberto Márcico, Blas Giunta, Juan Simón y el infalible artillero uruguayo Sergio "Manteca" Martínez.
Se abrió un paréntesis hasta el arribo de Carlos Bianchi a la dirección técnica. De la mano del "Virrey" llegó un nuevo ciclo triunfal, coronado por el bicampeonato que Boca consiguió en la temporada 1998/1999 (torneos Apertura y Clausura).
La columna vertebral estaba conformada por los colombianos Oscar Córdoba, Jorge Bermúdez y Mauricio Serna; Hugo Ibarra, un talentoso llamado Juan Román Riquelme y la dupla explosiva Guillermo Barros Schelotto-Martín Palermo.