Luca Prodan celebró, donde quiera que esté
Ante 50.000 personas, se reencontró la mítica banda Sumo, en la primera jornada del Quilmes Rock, en River. Ricardo Mollo, Roberto Pettinato, Diego Arnedo, Germán Daffunchio, Alberto Troglioy Alejandro Sokol resucitaron a uno de los grupos más importantes de Argentina.
13 Abril 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Unas 50.000 personas presenciaron anoche, totalmente extasiadas en un momento imborrable de la historia viva del rock argentino, a los ex miembros de Sumo tocar juntos tres temas de la banda que lideró Luca Prodan.
La historia no suele dar revanchas y mucho menos segundas oportunidades, pero Diego Arnedo, Germán Daffunchio, Alberto Superman Troglio, Ricardo Mollo, Roberto Pettinato y Alejandro Sokol pudieron pegar un viaje al pasado y volver sin rencores.
Aunque Sokol no aparece en los discos "Divididos por la felicidad", "Llegando los Monos" y "After Chabón", el cantante de Las Pelotas es parte de Sumo porque fue su primer baterista cuando Prodan aún aprendía a hablar en argentino.
Sumo es clave en la historia del rock argentino por lo influyente que resultó, por lo breve y brillante de su obra y por haber sido liderada por un ítalo-británico como Prodan.
Ante semejante ofrenda realizada por los ex Sumo, la gente disfrutó esa oportunidad única, y se dejó llevar por seis amigos que le quitaban el polvo a un puñado de canciones excepcionales.
La historia comenzó a escribirse nuevamente cuando concluía el set de los Divididos, encargados de cerrar la primera noche del Quilmes Rock, momento en el que Mollo, Arnedo y el baterista Catriel Ciavarella amagaron tres veces con el comienzo de "Mejor no hablar de ciertas cosas".
Mollo le puso fin al jugueteo y presentó a sus amigos Pettinatto, Sokol y Daffunchio, pero le puso más emoción cuando dijo que tenía un amigo escocés que se quería sumar al festejo.
Tras esas palabras, el baterista de Sumo, el diminuto Alberto Troglio, emergió de un costado vestido con pollera escocesa y su musculosa con el logo de Superman.
La banda eludió los lugares comunes y los hits y se embarcó en una versión de un temazo como "Divididos por la Felicidad".
Las luces del estadio se prendieron, los ex Sumo se juntaron en el centro del escenario y, como chicos que vuelven a jugar ese juego que tanto les gustaba, todos procedieron a sacarle a Troglio su pollerita escocesa.
El comienzo de una noche para el recuerdo
Es justo señalar que la previa del encuentro tuvo como elementos destacados el show de Las Pelotas, que empezó a las 20.
Tras ellos, Catupecu Machu, sin su bajista Gabriel Ruiz Díaz -aún convaleciente de un accidente ocurrido hace casi un año, que lo dejó en coma- pero con el ex Soda Stereo Zeta Bosio, ofreció un show notable.
Conducidos por el guitarrista Fernando Ruiz Díaz, Catupecu culminó su show con vibrantes covers. (Télam)
La historia no suele dar revanchas y mucho menos segundas oportunidades, pero Diego Arnedo, Germán Daffunchio, Alberto Superman Troglio, Ricardo Mollo, Roberto Pettinato y Alejandro Sokol pudieron pegar un viaje al pasado y volver sin rencores.
Aunque Sokol no aparece en los discos "Divididos por la felicidad", "Llegando los Monos" y "After Chabón", el cantante de Las Pelotas es parte de Sumo porque fue su primer baterista cuando Prodan aún aprendía a hablar en argentino.
Sumo es clave en la historia del rock argentino por lo influyente que resultó, por lo breve y brillante de su obra y por haber sido liderada por un ítalo-británico como Prodan.
Ante semejante ofrenda realizada por los ex Sumo, la gente disfrutó esa oportunidad única, y se dejó llevar por seis amigos que le quitaban el polvo a un puñado de canciones excepcionales.
La historia comenzó a escribirse nuevamente cuando concluía el set de los Divididos, encargados de cerrar la primera noche del Quilmes Rock, momento en el que Mollo, Arnedo y el baterista Catriel Ciavarella amagaron tres veces con el comienzo de "Mejor no hablar de ciertas cosas".
Mollo le puso fin al jugueteo y presentó a sus amigos Pettinatto, Sokol y Daffunchio, pero le puso más emoción cuando dijo que tenía un amigo escocés que se quería sumar al festejo.
Tras esas palabras, el baterista de Sumo, el diminuto Alberto Troglio, emergió de un costado vestido con pollera escocesa y su musculosa con el logo de Superman.
La banda eludió los lugares comunes y los hits y se embarcó en una versión de un temazo como "Divididos por la Felicidad".
Las luces del estadio se prendieron, los ex Sumo se juntaron en el centro del escenario y, como chicos que vuelven a jugar ese juego que tanto les gustaba, todos procedieron a sacarle a Troglio su pollerita escocesa.
El comienzo de una noche para el recuerdo
Es justo señalar que la previa del encuentro tuvo como elementos destacados el show de Las Pelotas, que empezó a las 20.
Tras ellos, Catupecu Machu, sin su bajista Gabriel Ruiz Díaz -aún convaleciente de un accidente ocurrido hace casi un año, que lo dejó en coma- pero con el ex Soda Stereo Zeta Bosio, ofreció un show notable.
Conducidos por el guitarrista Fernando Ruiz Díaz, Catupecu culminó su show con vibrantes covers. (Télam)
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