Un nuevo asalto conmocionó a la zona de la Casa Histórica

Delincuentes ingresaron en una empresa de ómnibus y se llevaron $ 600 y un celular. Se refuerzan los reclamos por la inseguridad del sector.

CON UN PALO. Para ingresar al local, los delincuentes destrozaron el vidrio de una puerta lateral. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
CON UN PALO. Para ingresar al local, los delincuentes destrozaron el vidrio de una puerta lateral. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
09 Abril 2007
La empresa de transporte "Tessa", ubicada en Congreso 36, fue asaltada durante la madrugada de hoy por delincuentes que ingresaron al comercio a través de un vidrio que ellos mismos rompieron, al parecer con un palo.

Las evidencias del robo fueron encontradas por un empleado que llegó al lugar a las 5.15 y, al intentar entrar por una puerta lateral del comercio, descubrió el vidrio roto.

Una vez adentro del local, el hombre halló violentado al cajón donde suelen guardar el cambio. Los delincuentes se llevaron entre $ 500 y $ 600, además de un celular de la empresa.

Resignado, el empleado comentó que ya habían intentado asaltar al negocio en cuatro oportunidades anteriores. Los encargados de la guardería que funciona al lado también denunciaron haber sufrido intentos de robo.

El reclamo de los empleados se suma a los realizados por los encargados y propietarios de varios negocios de la zona, que suplican más presencia policial en la que definieron como "tierra de nadie".

Los comerciantes se quejaron de que, a pocos metros de la Casa Histórica y de la Casa de Gobierno, los atracos son moneda frecuente.

Agregaron que les parecía ilógico que se haya gastado tanto dinero en la revalorización del entorno de la Casa Histórica y que no se destine especialmente personal policial para quienes transitan por allí. También señalaron que desde marzo hasta ahora, por lo menos seis comercios de la zona fueron asaltados.

Uno de esos atracos ocurrió hace menos de una semana, cuando,, a plena luz del día, dos delincuentes ingresaron al telecentro de Crisóstomo Alvarez y Congreso, y luego de amenazar a los empleados se alzaron con $ 10.000, varios celulares y tarjetas telefónicas.

"No aguantamos más, esto es zona liberada", había lamentado en esa oportunidad Manuel Barrera, padre del dueño del negocio. LA GACETA (C).


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