04 Abril 2007 Seguir en 
Una investigación que llevaba varios meses en proceso permitió detener anoche a un ex gendarme que, en su automóvil particular, trasladaba casi tres kilos de cocaína. El sospechoso fue arrestado justamente por personal de Gendarmería Nacional, en un operativo conjunto del área de Inteligencia y del Escuadrón 55 Tucumán.
El procedimiento se realizó en avenida Roca al 3.300, donde el acusado se había detenido con su automóvil Fiat Uno rojo. Cuando estaba por salir de una estación de servicio, los investigadores lo rodearon y lo hicieron descender del vehículo. Cuando requisaron el auto encontraron, escondidos en medio de la carrocería, tres paquetes prensados con cinta de embalar.
Los investigadores llamaron al perito del laboratorio de Gendarmería quien, en presencia de dos testigos, realizó una prueba de campo y determinó que efectivamente se trataba de cocaína.
Cuando se estaba realizando el operativo llegaron algunos familiares del detenido, quienes no podían creer lo que estaba sucediendo y, abrazados, comenzaron a llorar. Según trascendió de fuentes de Gendarmería, el acusado -de quien se reserva la identidad por razones legales- había prestado servicio como cabo en una dependencia de Santiago del Estero, pero que se le había dado de baja.
Los investigadores habían comenzado a seguir a una gavilla que estaba haciendo llegar cocaína a Tucumán desde Salta, y que aparentemente había realizado varios envíos en los últimos meses. Tras realizar distintas averiguaciones, determinaron que el ex gendarme era uno de los encargados de traer la droga, que luego de ser estirada, era distribuida entre los punteros en barrios del suroeste de la capital.
En el caso tomó intervención el juez federal subrogante No 2, Mario Racedo (secretaría de Graciela Pérez Genovesi), ante quien será trasladado hoy para que se le tome declaración. Además se ordenarían varios allanamientos para tratar de dar con otros integrantes de la organización.
El procedimiento se realizó en avenida Roca al 3.300, donde el acusado se había detenido con su automóvil Fiat Uno rojo. Cuando estaba por salir de una estación de servicio, los investigadores lo rodearon y lo hicieron descender del vehículo. Cuando requisaron el auto encontraron, escondidos en medio de la carrocería, tres paquetes prensados con cinta de embalar.
Los investigadores llamaron al perito del laboratorio de Gendarmería quien, en presencia de dos testigos, realizó una prueba de campo y determinó que efectivamente se trataba de cocaína.
Cuando se estaba realizando el operativo llegaron algunos familiares del detenido, quienes no podían creer lo que estaba sucediendo y, abrazados, comenzaron a llorar. Según trascendió de fuentes de Gendarmería, el acusado -de quien se reserva la identidad por razones legales- había prestado servicio como cabo en una dependencia de Santiago del Estero, pero que se le había dado de baja.
Los investigadores habían comenzado a seguir a una gavilla que estaba haciendo llegar cocaína a Tucumán desde Salta, y que aparentemente había realizado varios envíos en los últimos meses. Tras realizar distintas averiguaciones, determinaron que el ex gendarme era uno de los encargados de traer la droga, que luego de ser estirada, era distribuida entre los punteros en barrios del suroeste de la capital.
En el caso tomó intervención el juez federal subrogante No 2, Mario Racedo (secretaría de Graciela Pérez Genovesi), ante quien será trasladado hoy para que se le tome declaración. Además se ordenarían varios allanamientos para tratar de dar con otros integrantes de la organización.







