Dos jóvenes fueron brutalmente atacados

Los adolescentes regresaban de un boliche, y fueron interceptados por una patota. A uno de ellos le cortaron la cara, y al otro le pegaron con un palo en la cabeza. Baleraron a un muchacho en barrio 11 de Marzo.

03 Abril 2007
"Casi nos matan a golpes para quitarnos la ropa". Víctor Mariano Herrera, de 14 años, apenas si puede hablar. El y su amigo, Juan Eduardo Gómez de 16, fueron atacados por una patota en el predio de avenida Roca al 600, el domingo a la noche.
Los adolescentes, junto a otro joven cuyo nombre no trascendió, habían ido a bailar a un boliche. En el camino del regreso fueron interceptados por los agresores. "Nos atacaron con palos y piedras. A mí me cortaron la cara. No sé si fue con una sevillana o con un pedazo de vidrio. A mi amigo le pegaron un garrotazo en la cabeza y, al otro chico, no sabemos qué le pasó porque salió corriendo", explicó.
Según sus propias palabras, los agresores eran "unos villeritos que querían quedarse con nuestra ropa". "A mí me tiraron al suelo para quitarme el pantalón nuevo y querían arrancarme la camisa que me compré el otro día. Por suerte pude escapar, pero me manché la ropa con sangre", dijo.
María del Carmen Valdez, madre del adolescente, destacó que a Gómez le quitaron las zapatillas, pero cuando los agresores se dieron cuenta de que no eran originales, las tiraron. "Ellos pudieron escapar, no sé qué hubiera pasado si no corrían", expresó.
Por otra parte, la Policía investiga las circunstancias en las que un joven recibió un disparo en el abdomen. La víctima, que ya fue dada de alta, señaló que fue herido por haberse resistido a un asalto en el barrio 11 de Marzo. Marcelo Cordero, domiciliado en Alberti al 1.200, llegó a las 20 del domingo al Hospital Avellaneda. La víctima, de 23 años, señaló que, cerca de las 13, regresaba a su domicilio después de haber visitado a su tía en el barrio 11 de Marzo. Cuando caminaba, fue interceptado por tres hombres que intentaron robarle, pero que él logró huir. Agregó que cuando llegó a su casa se acostó sin problemas y que, después de haber descansado, se despertó y sintió dolores de estómago. Luego se dio cuenta de que estaba herido, por lo que se hizo atender en el hospital Avellaneda, donde certificaron que su vida no corría peligro.
En tanto, Juan Ramón Taján, de 40 años, se recupera de la puñalada que recibió ayer a la madrugada en Villa Obrera de Tafí Viejo. Según denunció en el Centro de Salud, un vecino lo atacó cuando se encontraba en su domicilio junto a unos amigos.

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