El escenario no puede ser mejor: los precios internacionales se sostienen, con una tendencia hacia el alza a largo plazo (20 años); las lluvias propiciaron un excelente desarrollo del cultivo y la cotización del dólar continúa por encima de los tres pesos. La producción de granos sigue siendo un gran negocio en la Argentina. Sin embargo, el sector se queja de las distorsiones que le provoca el Gobierno nacional, que aún no exhibe una política agropecuaria seria.
Esta es la conclusión que surgió de la “Jornada Agropecuaria NOA 2007”, de la que participaron alrededor de 200 productores granarios, especialistas técnicos, economistas, directivos de empresas y funcionarios provinciales.
Las expectativas para esta campaña son buenas: estiman que la producción de granos en el país este año será de 90 a 94 millones de toneladas; y en Tucumán, unas 800.000 toneladas. Pero los productores son críticos con el Gobierno nacional. El propio presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Víctor Pereyra, lo hizo notar, al inaugurar la jornada. “Estamos a las puertas de una cosecha que, seguramente, será récord, pero con muchas luces amarillas”, afirmó. El directivo mencionó, entre los principales problemas, las elevadas tarifas del transporte, sobre las cuales dijo que deben ser diferenciales por regiones. También, se quejó de la política impositiva.
“El Gobierno nacional observa sólo los precios internacionales, que están en un muy buen nivel, pero no pondera la estructura de costos, que está subiendo cada vez más. Insumos, como los fertilizantes subieron, en dólares, un 50%; también, aumentaron las tarifas de servicios y del transporte y los salarios”, aseveró Pereyra.
A su vez, el presidente de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Erardo Gallo, cuestionó el aumento de los derechos de exportación.
“El aumento en las retenciones (del 23,7% al 27,5%) para mantener los precios internos de la canasta básica, es, nuevamente, un castigo a un sólo sector. Por suerte, estamos en condiciones de cederlo, pero había otras alternativas para generar esos recursos, que las entidades agropecuarias las habían propuesto al Gobierno”, remarcó.
El directivo mencionó como uno de los principales problemas para todo el sector agropecuario la falta de infraestructura vial. “Esto es lo más importante. No tenemos, por ejemplo, una autopista que venga desde el NOA hacia los puertos. Y eso incide directamente en los altos costos que tiene el flete. Transportar las cosechas por ruta que tiene muchos obstáculos, incrementa el consumo de gasoil entre un 7% y un 10%, o más”, aseveró.
Gallo dijo que la relación entre el sector agropecuario y el Gobierno es un diálogo de sordos. “Estamos llenos de anuncios, pero faltan realidades. La autopista Córdoba-Rosario, por ejemplo, es un proyecto de los 60, pero hoy está concretado sólo un 30%”, afirmó.
Por su parte, el productor tucumano Jorge Posse criticó la presión impositiva aplicada al sector. “Hoy, de cada tres camiones que enviamos a Rosario, uno se lo queda el Gobierno, porque las retenciones son el 23,8%, más el 4% para subsidiar la canasta básica, más el 1,2% del impuesto al Cheque, lo cual redunda en un gravamen total del 29%”, reflexionó.
Entre las complicaciones de índole productivo mencionó la cosecha en simultáneo de la zona núcleo de producción granaria del país con la de Tucumán y su área de influencia, lo cual podría generar inconvenientes con la disponibilidad de equipamiento.
Arturo Forenza, otro agricultor de la provincia, aseguró que también preocupa la falta de sol y de luz en la soja, justamente, a causa de las lluvias. Pero se quejó del deterioro de las carreteras que pasan por la provincia. “Esto traerá graves consecuencias en la cosecha, si es que no se reparan adecuadamente”, aseveró Forenza.
Por el lado del maíz, el especialista Martín Rosenkjaer (miembro de la Cámara de Legumbres de la Argentina) también afirmó que las perspectivas son muy buenas.
“Hay precios sostenidos y altos. Hay una oportunidad única para incluir el maíz en el sistema de rotación, por precios y por su impacto en la sustentabilidad del sistema productivo”, aseveró Rosenkjaer, que fue uno de los disertantes.
En cambio, por el lado del poroto, los augurios no son tan buenos. Este cultivo encuentra serios problemas para ubicar compradores externos y para contar con precios sostenidos y competitivos, en función de la producción. “En el NOA se van a sembrar entre 100.000 y 120.000 hectáreas de poroto blanco y de 25 a 30.000, del de color. Pero las del negro no van más de 50.000. Para el poroto negro va ser un mal año”, sentenció Sergio Uhart, especialista en granos.
EN LA CARPA DE LA RURAL
• Aproximadamente 200 personas asistieron a la “Jornada Agropecuaria NOA 2007”, según lo estimaron desde la Sociedad Rural (SRT), que se desarrolló en la carpa que la institución habilita cada vez que se realizan encuentros vinculados al sector del campo.
• En el patio central se ubicaron cinco stands de promoción de productos relacionados al agro. Entre ellos, el de la Asociación Argentina de granos, el INTA, Speed Wet (coadyuvantes para el agro), y las publicaciones Dossier Agropecuario y Producción Agroindustrial del NOA.
• La Remodelación de algunas istalaciones de la SRT permitieron resaltar el aspecto colonial de los patios internos, entre los que se destacaron pintorescos faroles, techos de tejas y diseños indígenas.
• Para matar el hambre los asistentes degustaron un abundante lunch, incuido en el valor de la inscripción ($ 100). Hubo bocaditos, sándwichs, pebetes de pata de cordero y sorrentinos con salsa de champignones. De postre, dulces y helado.
• Las disertaciones estuvieron coordinadas por un moderador, y los asistentes contaron con un tiempo de 10 a 15 minutos, luego de cada ponencia, para realizar preguntas e intercambiar opiniones.
• El presidente de la SRT, Víctor Pereyra, se mostró satisfecho por la calidad de los disertantes. Pero esperaba una mayor afluencia de participantes. “Es difícil coordinar disertantes de este nivel con la agenda y con la actividad de los productores, pero tuvimos una excelente jornada”, explicó a LA GACETA.
• Los retrasos en los vuelos, que se resgistran con bastante asiduidad en los últimos tiempos, complicaron el arribo de algunos expositores. El caso más curioso fue el del economista Roberto Cachanosky, quien no podía combinar vuelos para viajar desde Mendoza a nuestra ciudad. La SRT le envió un remise para traerlo directamente y no especular con los vuelos. Cachanosky participaba de un seminario en la ciudad mendocina.
• En la jornada también se transmitió la tranquilidad por el control sobre la roya de la soja, una temible enfermedad que puede llegar a tener un efecto devastador sobre la producción de la oleaginosa. Los participantes consultados afirmaron que la roya está bajo control, gracias a la difusión de los casos aparecidos este año y a la rápida aplicación de fungicidas.
• Los biocombustibles constituyeron uno de los temas en las charlas informales. El productor tucumano Jorge Posse (presidente de Agroavance) comentó que tiene en carpeta un proyecto para construir una planta de elaboración de biodiesel en un predio ubicado en Los Ralos. “En el caso del biodiesel, no hay problemas con deshechos, como con el etanol, por la vinaza. Todo se transforma en alimento para el ganado, en glicerina y en biodiesel. Será una inversión importante, pero es un proyecto que aún estamos estudiando”, comentó Posse a nuestro diario.