Desvirtuaron los dichos de dos policías

Están detenidos por matar a un muchacho. Los acusados dijeron en la Justicia que se trató de un hecho accidental, ocurrido en la calle. Pero la víctima recibió el escopetazo en el interior de su casa. Inspección. Usaron gases lacrimógenos y balas de goma.

FE. Sobre el ataúd de Astorga se colocó una imagen del Gauchito Gil.(LA GACETA/ ANALIA JARAMILLO)
FE. Sobre el ataúd de Astorga se colocó una imagen del Gauchito Gil.(LA GACETA/ ANALIA JARAMILLO)
21 Marzo 2007
Juan Costilla y Juan Romano, los policías imputados por el crimen de Angel Alfredo Astorga, declararon ayer ante la Justicia, y ratificaron que el disparo que acabó con la vida del joven se produjo accidentalmente. A pesar de esto, la fiscalía obtuvo datos que indicarían que Astorga recibió el balazo en el interior de su casa. Hoy declararán familiares de la víctima.
Costilla y Romano, defendidos por Roberto Blasco, coincidieron en sus dichos. Según trascendió, ambos le dijeron a la fiscal Adriana Giannoni (secretaría de Norma Díaz de Volachec) que, a raíz de una denuncia anónima, el lunes a la madrugada se dirigieron hacia la esquina de calles 16 y 1. De acuerdo con su testimonio, al observar la presencia de unos jóvenes en ese lugar, intentaron identificarlos, pero dos de ellos, entre los que se encontraba Astorga, huyeron. Según su declaración, ellos los persiguieron, y cuando Costilla alcanzó al joven, de 19 años, se produjo un forcejeo que derivó en el mortal disparo. Las pericias a las armas de los acusados -entre ellas, una escopeta- serán realizadas por Gendarmería Nacional.
A pesar de los relatos de los acusados de homicidio, la fiscal Giannoni maneja otros datos. El más importante es el que aportó la tarea que realizó el ayudante fiscal Carlos Bustos Morón, quien inspeccionó el lugar del hecho y determinó que el disparo se produjo en la cocina del domicilio donde residía la víctima, y no fuera de la vivienda, como figuran en las actuaciones policiales. La familia Astorga, representada por Gustavo Morales y Luis Romero Abadie, anunció que aportará pruebas en contra de los acusados. Según ellos, los uniformados ingresaron al domicilio por la fuerza, y Castillo disparó sin contemplación contra el joven que se encontraba en el piso.
"Mi hijo no era un mal chico. Su único defecto era que tomaba. Sí lo habían detenido por contravenciones, pero la Policía lo quiere hacer quedar como un monstruo", señaló José Astorga, padre del joven asesinado.
Fuentes tribunalicias informaron que la víctima tenía antecedentes por robo. La fiscalía dispuso que el dosaje alcohólico, el test de parafina y la autopsia sean realizados por peritos del Poder Judicial.

Hubo graves disturbios frente a la comisaría
"Lo mató dentro de mi casa", dijo José Astorga. El hombre se encontraba en su casa de Villa Mariano Moreno, donde se veló a su hijo, Angel Astorga, que murió al ser baleado por un policía.
"Es mentira que volvieron a ver cómo estaba mi hijo, porque estuve 45 minutos esperando una ambulancia y ellos nunca vinieron", dijo el hombre, que agregó: "nadie de la Policía se acercó para intentar explicarme nada".
Por otra parte, el lunes a las 21 se produjeron serios incidentes en una manifestación realizada por allegados al joven baleado. Los manifestantes apedrearon la comisaría de Villa Mariano Moreno, y los policías respondieron con gases lacrimógenos y disparos de balas de goma. La protesta había comenzado de forma pacífica, pero la plaza Miguel de Azcuénaga terminó convirtiéndose en un campo de batalla. Como resultado del enfrentamiento, dos agentes resultaron con lesiones leves y un menor de 14 años fue aprehendido. Ayer, el joven fue reintegrado a su familia.
Luego, un colectivo de la línea 101 fue interceptado por un grupo de manifestantes que destrozaron a pedradas los vidrios del vehículo. Los pasajeros, que resultaron ilesos, terminaron muy asustados.

Tamaño texto
Comentarios