20 Marzo 2007 Seguir en 
Nueva York.- En realidad Spike Lee se llama Shelton Jackson. Sin embargo, debido a su carácter fuerte, su madre lo llamó Spike, "púa". El cineasta afroestadounidense ha permanecido combativo y furioso hasta hoy. Lucha contra el trato diferenciado que reciben blancos y negros, ricos y pobres, fuertes y débiles. Con sus virtuosos ataques contra el racismo diario en Estados Unidos se convirtió en representante del "new black cinema".
Hoy el cineasta, productor y actor cumple 50 años. A Spike Lee no le gusta nada cuando le dicen "el Woody Allen negro", pero los paralelismos existen. También sus películas son cintas de autor, producidas de manera independiente, a veces protagonizadas por su director, y también son siempre una declaración de amor a Nueva York, aunque critique sin piedad sus injusticias y conflictos."Nunca creí en esa mierda del crisol de razas. Para eso hay que ser blanco", señaló al periódico alemán "Die Zeit" en su característico estilo drástico. Desde su tercer año de vida, este hombre nacido en el sur de Estados Unidos está unido a la ciudad multicultural. Sus padres -un conocido bajista de jazz y una maestra- su mudaron con sus cinco niños en 1959 a un barrio negro en Brooklyn. Recibió el Oscar estudiantil por la cinta con la cual culminó sus estudios en la academia de arte de Nueva York, "Joe?s Bed-Stuy Barbershop: We Cut Heads" (1983). Su abuela financió la divertida historia sobre la vida en el gueto negro en Nueva York, su compañero taiwanés Ang Lee realizó la asistencia de dirección y su padre hizo la banda sonora.
Spike Lee alcanzó el éxito en 1986, con la comedia "Querida Nola", una entretenida historia de una joven mujer negra que intenta en vano conciliar a sus tres diferentes amantes. La cinta, que costó U$S 175.000 dólares, recaudó siete millones de dólares. Para preservar su independencia de los estudios de Hollywood, el cineasta fundó con el dinero en Brooklyn su propia productora "40 acres y una mula", un nombre que pretende recordar una promesa frecuentemente no cumplida frente a esclavos liberados. Siguieron las destacadas películas "Fiebre salvaje", "Malcolm X", el documental nominado al Oscar "4 Little Girls" (1997) y el furioso drama sobre narcotraficantes "La última noche" (2002). Otras obras como "Clockers" o "La marcha del millón de hombres" recibieron opiniones mixtas entre la crítica.
Algunos lo acusaron de hacer "editoriales en forma de películas", con demasiadas palabras, pegajosas y con una visión en blanco y negro de las cosas. También resultó políticamente controvertida la tragicomedia "Haz lo que debas" (1988), nominada al Oscar, por la cual fue acusado de provocar disturbios raciales con su discurso. En su hasta ahora última película para el cine, "Plan oculto" (2006), el "hombre negro enfadado" se ha tranquilizado un poco. "Uno no puede enojarse ininterrumpidamente durante 30 años", afirma. Por eso hizo una audaz película de suspenso "más normal", sobre la toma de rehenes en un banco.
Este director adicto al trabajo, exitoso también en la publicidad, prefiere mantener a resguardo su vida privada. (DPA)
Hoy el cineasta, productor y actor cumple 50 años. A Spike Lee no le gusta nada cuando le dicen "el Woody Allen negro", pero los paralelismos existen. También sus películas son cintas de autor, producidas de manera independiente, a veces protagonizadas por su director, y también son siempre una declaración de amor a Nueva York, aunque critique sin piedad sus injusticias y conflictos."Nunca creí en esa mierda del crisol de razas. Para eso hay que ser blanco", señaló al periódico alemán "Die Zeit" en su característico estilo drástico. Desde su tercer año de vida, este hombre nacido en el sur de Estados Unidos está unido a la ciudad multicultural. Sus padres -un conocido bajista de jazz y una maestra- su mudaron con sus cinco niños en 1959 a un barrio negro en Brooklyn. Recibió el Oscar estudiantil por la cinta con la cual culminó sus estudios en la academia de arte de Nueva York, "Joe?s Bed-Stuy Barbershop: We Cut Heads" (1983). Su abuela financió la divertida historia sobre la vida en el gueto negro en Nueva York, su compañero taiwanés Ang Lee realizó la asistencia de dirección y su padre hizo la banda sonora.
Spike Lee alcanzó el éxito en 1986, con la comedia "Querida Nola", una entretenida historia de una joven mujer negra que intenta en vano conciliar a sus tres diferentes amantes. La cinta, que costó U$S 175.000 dólares, recaudó siete millones de dólares. Para preservar su independencia de los estudios de Hollywood, el cineasta fundó con el dinero en Brooklyn su propia productora "40 acres y una mula", un nombre que pretende recordar una promesa frecuentemente no cumplida frente a esclavos liberados. Siguieron las destacadas películas "Fiebre salvaje", "Malcolm X", el documental nominado al Oscar "4 Little Girls" (1997) y el furioso drama sobre narcotraficantes "La última noche" (2002). Otras obras como "Clockers" o "La marcha del millón de hombres" recibieron opiniones mixtas entre la crítica.
Algunos lo acusaron de hacer "editoriales en forma de películas", con demasiadas palabras, pegajosas y con una visión en blanco y negro de las cosas. También resultó políticamente controvertida la tragicomedia "Haz lo que debas" (1988), nominada al Oscar, por la cual fue acusado de provocar disturbios raciales con su discurso. En su hasta ahora última película para el cine, "Plan oculto" (2006), el "hombre negro enfadado" se ha tranquilizado un poco. "Uno no puede enojarse ininterrumpidamente durante 30 años", afirma. Por eso hizo una audaz película de suspenso "más normal", sobre la toma de rehenes en un banco.
Este director adicto al trabajo, exitoso también en la publicidad, prefiere mantener a resguardo su vida privada. (DPA)
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