El cementerio de Darwin está casi abandonado

Falta mantenimiento en el lugar donde descansan los restos de 233 argentinos muertos durante el conflicto bélico con Gran Bretaña. Los familiares de los caídos no consiguen presupuesto para costear los gastos que representa conservar en buen estado el lugar.

OTRA IMAGEN. Ni las flores ni el orden que muestra la imagen sobre una de las últimas visitas de los familiares de los caídos a las islas está ahora en pie. DYN OTRA IMAGEN. Ni las flores ni el orden que muestra la imagen sobre una de las últimas visitas de los familiares de los caídos a las islas está ahora en pie. DYN
16 Febrero 2007
PUERTO ARGENTINO, Islas Malvinas (Enviado especial, Jorge Liotti).- El cementerio de Darwin está en medio de una suave colina que se puede ver desde lejos. Allí descansan los restos de 233 argentinos muertos durante la guerra de 1982. Sobran silencio y recogimiento. Pero falta mantenimiento.
Las cruces de madera pintadas de blanco que se elevan sobre la tumba de los caídos se están descascarando y lucen muy descuidadas. Hay 230 cruces (una tumba contiene los restos de cuatro soldados), distribuidas en dos alas laterales de 100 cruces, y una central con 30 cruces más. El lugar luce frío porque ya no están las fotos, las cartas ni las ofrendas que antes yacían frente a cada tumba, y que le daban un carácter particular a cada uno de los caídos. Ahora sólo están sus nombres.
Enfrente se eleva el cenotafio construido hace un par de años, con una gran cruz blanca de cemento en el centro. A ambos costados hay placas de granito con los nombres de los 649 argentinos muertos durante el conflicto. Pero el agua esta penetrando en la unión de esas placas con las bases y si en un tiempo no son reparadas podrían despegarse.
La Comisión de Familiares de Caídos en la Guerra de Malvinas quedó a cargo del mantenimiento del cementerio, pero hasta ahora no ha podido sortear el obstáculo económico que representa el cuidado de las cruces y del cenotafio. Cuando pidieron presupuestos, sólo una empresa se presentó, la local Morrison.
Pero las 6.000 libras esterlinas (unos 10.000 dólares) que requirieron por hacer tareas de mantenimiento sólo una vez por año, disuadió a los familiares. Las firmas argentinas quedaron fuera de la compulsa de precios.
“Yo le envié a la Comisión de Familiares una propuesta mucho mas razonable para conservar en buen estado el cementerio. Les dije que por 4.000 libras yo podía hacer un mantenimiento mensual, que es lo que en realidad necesita el lugar. Pero, hasta ahora, no me han respondido”, cuenta Santiago Socodo, un argentino que vive en Puerto Argentino desde hace algo menos de seis años.
En los próximos meses se espera que una considerable cantidad de gente visite el cementerio de Darwin, por el 25 aniversario del conflicto entre Argentina y Gran Bretaña. Pero todavía nadie sabe si podrá estar en condiciones para el 2 de abril.
Las víctimas británicas de la guerra descansan en un pequeño cementerio que se levanta en Puerto San Carlos. Está en una colina más pronunciada y resguardada del viento. Además hay una cerca perimetral construida con piedras. Tiene lápidas de mármol y las inscripciones incluyen el día y el lugar en el que fueron abatidos. También hay arreglos florales y recuerdos de familiares.
Allí, en 1982, se desarrollaron las batallas más duras. En Puerto San Carlos se produjo el desembarco inglés, y después fue escenario de intensos combates aeronavales. En Darwin y en Pradera del Ganso hubo feroces enfrentamientos terrestres. Sin embargo, no hay allí demasiados indicios de lo que ocurrió 25 años atrás. No ocurre lo mismo en las colinas que rodean Puerto Argentino. Monte Longdon, Tumbledown y Apple Pie son un triste recuerdo de la guerra. (DyN)

Incluirán en la currícula escolar un capítulo sobre lo ocurrido en 1982

PUERTO ARGENTINO, Islas Malvinas (Enviado especial).- Después de 25 años, los isleños se preparan por primera vez a introducir un capítulo sobre la historia de las Malvinas, que incluye la guerra de 1982, en la currícula de la materia Historia que se dicta en la escuela secundaria.
“Recién ha pasado un tiempo suficiente como para poder tener una mayor perspectiva, que permita sistematizar y enseñar lo que ocurrió en 1982”, explicó Bárbara Booth, directora de Educación de las islas.
Un profesor de Historia está a cargo de escribir el material que se dictará a partir de setiembre en el primer trimestre de segundo año sobre la historia de las Malvinas. “La intención es que el 80% del trimestre se refiera a la historia previa a la guerra, y el 20% a lo que vino después”, señaló el profesor. En Puerto Argentino hay un colegio primario, con 220 estudiantes, y un colegio secundario, con 160 alumnos.
En casi todos los aspectos los contenidos siguen los lineamientos definidos desde Londres. Pero hay una diferencia: la enseñanza del español es obligatoria entre los 11 y los 14 años, y a partir de entonces es ofrecida como opcional junto con otros idiomas. Para los alumnos que viven en lo que los kelpers denominan “camp”, es decir todo lo que no sea Puerto Argentino, hay dos vías de educación.
Una de ellas es desarrollada por maestros itinerantes, que una vez cada seis semanas visitan los caseríos esparcidos por las islas, desde River View, en el este, hasta la remota New Island, en el oeste.
La segunda vía de educación a distancia es el teléfono. Dos responsables refuerzan la tarea de los itinerantes con largas explicaciones telefónicas. (DyN)







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