06 Febrero 2007 Seguir en 
El dueño y varios empleados de una rotisería de 9 de Julio 676 vivieron momentos de pánico cuando tres hombres armados ingresaron en el local y, después de amenazarlos con sus armas, los ataron para robarles. Los delincuentes se llevaron $ 2.700 en efectivo, una moto y teléfonos celulares.
El domingo a las 14.45 tres personas entraron en Don Augusto de 9 de Julio 676 y redujeron rápidamente a las ocho personas que trabajaban en el lugar. Los desconocidos le sustrajeron el dinero a Augusto Miguel Farías, dueño del comercio, además de llevarse una motocicleta Yamaha RX 100 de uno de los empleados que la utilizaba para realizar la entregas de pedidos y cuatro teléfonos celulares.
Después de producido el asalto, los desconocidos huyeron dejando al dueño y a los empleados del comercio atados. Farias confirmó que ninguna de las víctimas sufrió heridas.
Uno de los empleados del comercio, según consta en la denuncia policial, identificó a uno de los atacantes. Explicó además que no pudo hacer lo mismo con sus cómplices, puesto que actuaron con la cara cubierta. Informó, además, que para consumar el delito, utilizaron un revólver calibre 22 y una pistola 9 milímetros. Con esta información, la Policía los tendría identificado.
Sorpresa
Varios comerciantes y vecinos del barrio donde está ubicado el comercio asaltado se mostraron sorprendidos al enterarse del suceso, ya que aseguran que se trata de un lugar seguro donde no son habituales los delitos.
“Gracias a Dios esta es una cuadra muy segura, hace catorce años que trabajo aquí y nunca robaron” dijo Ernesto Figueroa, quien trabaja como portero de un edificio que se encuentra al frente de la rotisería de Farias.
Según comentaron los vecinos, esa zona cuenta con vigilancia policial porque siempre hay un efectivo que realiza la vigilancia de la Asociación Israelita que se encuentra en 9 de Julio 625, a 50 metros de la casa de comidas.
El domingo a las 14.45 tres personas entraron en Don Augusto de 9 de Julio 676 y redujeron rápidamente a las ocho personas que trabajaban en el lugar. Los desconocidos le sustrajeron el dinero a Augusto Miguel Farías, dueño del comercio, además de llevarse una motocicleta Yamaha RX 100 de uno de los empleados que la utilizaba para realizar la entregas de pedidos y cuatro teléfonos celulares.
Después de producido el asalto, los desconocidos huyeron dejando al dueño y a los empleados del comercio atados. Farias confirmó que ninguna de las víctimas sufrió heridas.
Uno de los empleados del comercio, según consta en la denuncia policial, identificó a uno de los atacantes. Explicó además que no pudo hacer lo mismo con sus cómplices, puesto que actuaron con la cara cubierta. Informó, además, que para consumar el delito, utilizaron un revólver calibre 22 y una pistola 9 milímetros. Con esta información, la Policía los tendría identificado.
Sorpresa
Varios comerciantes y vecinos del barrio donde está ubicado el comercio asaltado se mostraron sorprendidos al enterarse del suceso, ya que aseguran que se trata de un lugar seguro donde no son habituales los delitos.
“Gracias a Dios esta es una cuadra muy segura, hace catorce años que trabajo aquí y nunca robaron” dijo Ernesto Figueroa, quien trabaja como portero de un edificio que se encuentra al frente de la rotisería de Farias.
Según comentaron los vecinos, esa zona cuenta con vigilancia policial porque siempre hay un efectivo que realiza la vigilancia de la Asociación Israelita que se encuentra en 9 de Julio 625, a 50 metros de la casa de comidas.







