05 Febrero 2007 Seguir en 
Un nuevo integrante se ha incorporado a las fuerzas de la Dirección General de Drogas Peligrosas. No le asignaron placa, ni arma reglamentaria, pero cuenta con una herramienta casi infalible: su olfato. Se trata de "Manchita", una perra labrador de un año y medio, adiestrada especialmente para rastrear cocaína y marihuana.
Según informó el subcomisario Fabián Salvatore, segundo jefe de Digedrop, el animal proviene de un criadero que posee la Unidad Penitenciaria de Catamarca, y fue cedido gracias a un convenio interprovincial. "Es una herramienta sumamente necesaria para la lucha contra el narcotráfico. Donde haya droga, ?Manchita? la va a encontrar", dijo Salvatore.
El subcomisario informó que el entrenamiento del animal está a cargo de un guía, quien alimenta y cuida de "Manchita", ya que entre ambos debe haber un vínculo muy estrecho. "Contrariamente a lo que todo el mundo cree, el perro no consume drogas durante el adiestramiento. Esto causaría su muerte instantánea", contó Salvatore. El aprendizaje del perro se realiza mediante un proceso de asociación. El adiestrador hace jugar al perro durante varios meses con un tubo, en cuyo interior se encuentran las sustancias que se pretende que el animal busque. Luego, durante los operativos, en caso de que haya estupefacientes, el can asocia los olores de las drogas con las sustancias contenidas en su juguete, y da aviso a su guía.
Con pedigrí
Salvatore agregó que la perrita posee pedigrí y tendrá un cuidado intensivo, gracias al presupuesto otorgado por la Jefatura de Policía y al apoyo del Ministerio de Seguridad. "?Manchita? es controlada periódicamente por un veterinario; además, recibe alimentación de excelente calidad y quizás en un mes tenga sus primeras actuaciones", aseguró el jefe de Digedrop.
Durante la década del 90, la entonces Ditonar contaba con "Bacán", un ovejero alemán. Aunque este perro ya falleció, se lo recuerda por haber participado en dos operativos exitosos.
Según informó el subcomisario Fabián Salvatore, segundo jefe de Digedrop, el animal proviene de un criadero que posee la Unidad Penitenciaria de Catamarca, y fue cedido gracias a un convenio interprovincial. "Es una herramienta sumamente necesaria para la lucha contra el narcotráfico. Donde haya droga, ?Manchita? la va a encontrar", dijo Salvatore.
El subcomisario informó que el entrenamiento del animal está a cargo de un guía, quien alimenta y cuida de "Manchita", ya que entre ambos debe haber un vínculo muy estrecho. "Contrariamente a lo que todo el mundo cree, el perro no consume drogas durante el adiestramiento. Esto causaría su muerte instantánea", contó Salvatore. El aprendizaje del perro se realiza mediante un proceso de asociación. El adiestrador hace jugar al perro durante varios meses con un tubo, en cuyo interior se encuentran las sustancias que se pretende que el animal busque. Luego, durante los operativos, en caso de que haya estupefacientes, el can asocia los olores de las drogas con las sustancias contenidas en su juguete, y da aviso a su guía.
Con pedigrí
Salvatore agregó que la perrita posee pedigrí y tendrá un cuidado intensivo, gracias al presupuesto otorgado por la Jefatura de Policía y al apoyo del Ministerio de Seguridad. "?Manchita? es controlada periódicamente por un veterinario; además, recibe alimentación de excelente calidad y quizás en un mes tenga sus primeras actuaciones", aseguró el jefe de Digedrop.
Durante la década del 90, la entonces Ditonar contaba con "Bacán", un ovejero alemán. Aunque este perro ya falleció, se lo recuerda por haber participado en dos operativos exitosos.







