Cuatro menores resultaron heridos en un accidente

El auto era conducido por un adolescente. En Tafí del Valle denuncian que son muchos los jóvenes que conducen cuatriciclos sin controles.

05 Febrero 2007
Cuatriciclos conducidos por menores que circulan casi sin control en Tafí del Valle; chicos que les roban los autos a sus padres y sufren accidentes. A esta lista se sumó ayer un espectacular vuelco protagonizado por cuatro adolescentes que circulaban por la ruta que une San Pedro de Colalao con Hualinchay. Afortunadamente, ninguno sufrió heridas de gravedad.
Veraneantes tafinistos y comerciantes de la villa denunciaron hace una semana que muchos adolescentes conducen cuatriciclos y que prácticamente no se realizan controles para evitar accidentes. Horacio Carrera, director de Turismo de ese municipio dijo que están trabajando para concientizar a los padres sobre los peligros de estos vehículos. El lunes 29, un menor sufrió heridas graves cuando chocó contra un árbol, tras haberle robado el auto a su madre. Algo similar ocurrió el viernes, cuando un chico de 12 años le sacó el auto a su papá y atropelló a un policía.
Ayer, cuatro menores resultaron heridos cuando el auto en el que viajaban volcó en la ruta 311, entre San Pedro de Colalao y Hualinchay. El accidente ocurrió a las 8, cuando los chicos viajaban en un Alfa Romeo gris. El auto era conducido por un adolescente de 16 años, que viajaba acompañado por otro chico de 15 años, y dos chicas de 17 y 16 años, todos de San Miguel de Tucumán. Al llegar al kilómetro 27, el conductor perdió el control en una curva y el auto volcó. Quedó en posición invertida. A causa del vuelco, los jóvenes sufrieron politraumatismos.
Los dos varones fueron dados de alta. Las mujeres quedaron internadas en el hospital Centro de Salud. El médico Rubén Turpo informó que una de las chicas se quebró el fémur y que deberá ser operada, mientras que la otra tiene una luxación en la cadera. Los padres de las chicas se negaron a hacer declaraciones a LA GACETA.

Inevitable
Por su parte, el sargento Néstor González, que realiza controles en las calles y rutas de San Pedro de Colalao, dijo: "es inevitable que los menores manejen, porque tienen el apoyo de los padres. Pero, cuando pasa algo, se desentienden". De todos modos, el comisario Marcelo Maldonado, jefe de esa sede policial, dijo que 35 agentes hacen controles rotativos para evitar que se produzcan accidentes.