En qué gastan los tucumanos

Al ser un centro regional del consumo, la provincia tiene una mejor distribución del gasto familiar respecto de otros del NOA. En la capital, el ingreso promedio familiar asciende a $ 1.534, incluyendo el aguinaldo. Cómo distribuye los ingresos un familia.

04 Febrero 2007
Son los primeros días hábiles del mes. Marcelo llega del trabajo y se sienta, junto con su esposa, Juana Gladys, a hacer números. El trae el dinero del mes y, entre ambos, comienzan a definir cómo se distribuirán los gastos del hogar. Como otras familias tipo tucumanas, llegan a la conclusión que sólo para alimentarse y para vestirse deben destinar casi la mitad de los ingresos del hogar.
Según los datos de la Dirección de Estadística de Tucumán, durante el tercer trimestre del año pasado, el promedio de ingresos mensuales de un hogar del Gran San Miguel de Tucumán ascendió a $ 1.534 (incluye el aguinaldo que se paga en julio de cada año).
De ese total de ingresos, el 35,5% se destina a alimentos y bebidas y otro 9,56% a los gastos de indumentaria, según la composición de la canasta familiar de consumo en la provincia. Al analizar el consumo de los hogares, puede decirse que la situación de los habitantes de la provincia es un poco menos estrecha que la de sus pares de otras provincias de la región NOA, caracterizada por los altos índices de pobreza y de indigencia. Esa esa una de las razones por las cuales en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2004-2005, los pobladores del NOA sean los que más gastan en alimentos: un 40,5% del total, según los datos difundios por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
"En el contexto regional, Tucumán es la provincia que relativamente está mejor posicionada en el NOA si se toma en cuenta los indicadores para analizar la calidad de vida", señaló a LA GACETA José Luis Ruiz, el director de Estadística de la provincia. El funcionario puntualizó que, al ser el eje regional de consumo, Tucumán brinda más oportunidades a sus habitantes que otros distritos. "Está en un proceso de crecimiento de su economía (10% anual es la estimación para el año pasado) y esto no sólo le permitirá ir recuperando el lugar de vanguardia regional a la provincia, sino desarrollar su capital humano", remarcó Ruiz.
Si bien el tucumano gasta menos en comida que el promedio regional, hay otro indicador que está por encima de esa media: el del gasto en transporte y comunicaciones. De acuerdo con la composición de la canasta familiar, ese rubro implica un promedio mensual del 17,2% (12,7% es el regional), el segundo de mayor gasto. Ruiz explica que esta situación responde no sólo al hecho de los aumentos paulatinos en el valor del transporte público. "Hay gente que utiliza su propio auto para movilizarse al trabajo y, además, la telefonía fija y móvil", acotó.
En los niveles de ingresos bajos el porcentaje de ingreso que se destina al consumo resulta más elevado que en el resto de los niveles (lo que técnicamente se conoce como propensión marginal al consumo) y esto se explica básicamente porque, al disponer de menor ingreso, éste sólo alcanza para cubrir los gastos de supervivencia, y no queda porción disponible para el ahorro. La observación es de la directora de la Fundación Mercado, Susana Nuti, al evaluar los resultados del Indice de Confianza del Consumidor y de las Familias de enero pasado.
Según la experta, el factor ahorro no alcanza a convertirse en un hábito sustentable y sólo puede resultar ocasional.
Por otra parte, cuando los ingresos no son regulares (el caso de los trabajadores temporarios) existe una porción importante de consumo postergado (electrodomésticos y muebles, principalmente) que intenta satisfacerse en ocasión de percibir el ingreso.
Al agregar la percepción de un proceso de incremento de precios, "el consumo se anticipa, más aun si se encuentra facilitado por planes de financiación (cuyo costo, en la mayoría de los casos, no alcanza a ser visualizado en su totalidad)", señaló Nuti.
"Cuando se observa la distribución del ingreso se nota un elevado porcentaje de población con niveles bajos, cuestión que lleva a entender el bajo porcentaje de familias que tiene capacidad de ahorro", puntualizó.

El endeudamiento
Los niveles medios por su parte cuentan con mayores facilidades de endeudamiento lo que potencia su capacidad de gasto y posibilita el acceso a bienes que, en algunos casos, superan sus posibilidades reales de consumo. "Los ingresos altos, que si bien no resultan una parte significativa de la población tucumana, se vuelcan a consumos cada vez más segmentados (ediciones limitadas, primerísimas marcas)", expresó la experta.
Pero en los tres casos, descriptos preliminarmente, "la percepción de cambios en sus ingresos reales puede ajustar rápidamente el consumo y, por lo tanto, los precios siempre son monitoreados y no dejan de ser las señales válidas al momento de tomar decisiones gasto, tanto presente como futuro", completa Nuti.


¿Cómo distribuye una familia los $ 1.534 de ingresos?

$ 544,57 es lo que destina un hogar para la compra mensual de alimentos.

$ 263,85 es el gasto medio de una familia en transporte y comunicación.

$ 146,65 es el promedio de erogaciones para la compra de ropa y calzado

$ 144,19 constituye el gasto medio mensual en atención médica.

$ 140,82 es lo que se precisa para atender los servicios básicos.

$ 107,38 es la media mensual de gastos en equipamiento del hogar.

$ 92 es la media de erogaciones mensual en esparcimiento.

$ 40,20 es el gasto promedio en el rubro educación.