Dos detenidos por el asesinato de un comerciante

La Policía arrestó a un matrimonio que, aparentemente, estaría vinculado con el asalto y posterior homicidio del dueño de una heladería. Falleció el empresario Roccuzzo, que había sido herido por delincuentes.

PROCEDIMIENTO. En el domicilio de uno de los detenidos, la Policía se incautó de dos motocicletas que habían sido denunciadas como robadas. LA GACETA / HECTOR PERALTA
PROCEDIMIENTO. En el domicilio de uno de los detenidos, la Policía se incautó de dos motocicletas que habían sido denunciadas como robadas. LA GACETA / HECTOR PERALTA
22 Enero 2007
Un matrimonio fue detenido en la madrugada de ayer por su presunta vinculación con el ataque que sufrió el comerciante Marcelo Roccuzzo el viernes a la noche. La víctima falleció en los primeros minutos de ayer, ya que el balazo que había recibido en la cabeza le provocó heridas irreversibles.
Durante las investigaciones por la causa, caratulada como homicidio y robo agravado, personal de la Dirección de Investigaciones, al mando de los comisarios Raúl Ferreyra y Víctor Reynoso, realizó dos allanamientos en la zona del noroeste de la ciudad después de la medianoche del sábado. El primero se efectuó en un drugstore ubicado en avenida Belgrano al 2600. Allí, la Policía detuvo al propietario del comercio, un hombre conocido como “El Turco”.

Testimonios
El segundo allanamiento se realizó en inmediaciones de Santa Fe y avenida Bulnes, en el domicilio de la familia de “El Turco”. En el lugar fue detenida la esposa, conocida como “La Gorda“. En el procedimiento, los investigadores se incautaron de dos motocicletas. Luego se verificó que estas tenían pedido de secuestro, aparentemente, por ser robadas. También se secuestraron documentación y teléfonos celulares. Según fuentes policiales, el matrimonio detenido cuenta con antecedentes delictivos. Las mismas fuentes explicaron que, desde el día del ataque sufrido por el comerciante, la Policía trabajó de manera incesante junto a la Fiscalía de Feria -a cargo del fiscal Guillermo Herrera (secretaría de Carlos López)-, para hallar a los responsables del crimen. Durante el sábado se tomó una gran cantidad de testimonios en la Fiscalía, los que aportaron pruebas e indicios acerca de la presunta participación en el hecho del matrimonio detenido.
De acuerdo con los trascendidos de fuentes judiciales, una de las personas que declaró sería un “arrepentido” que habría tenido participación secundaria en el ataque. Según las declaraciones del hombre, la pareja que finalmente fue detenida podría ser autora intelectual del ataque. El matrimonio habría declarado, en Tribunales, ayer a la tarde. Mientras, se investiga para dar con los autores materiales del hecho.
Roccuzzo, de 47 años, estaba en su heladería, en avenida Colón 677, el viernes a las 20, cuando dos delincuentes ingresaron en el local y, sin mediar palabra, le dispararon a quemarropa. Luego huyeron con un maletín que, aparentemente, tenía dinero. La víctima, que fue trasladada al hospital Padilla y luego internada en el sanatorio Parque, falleció en la madrugada de ayer. En un principio su familia había decidido donar los órganos. Sin embargo, como se trata de un hecho delictivo aún sin resolver, la medida debió ser cancelada, ya que la Justicia ordenó una autopsia.

La familia de Roccuzzo no pudo donar los órganos

La familia del comerciante fallecido vivió horas de tensión y desolación, mientras esperaba que el cuerpo fuera trasladado del sanatorio Parque a la morgue judicial.
Según declaró Laura Roccuzzo, de 43 años, hermana de la víctima, el sábado a la noche los médicos informaron que Marcelo Roccuzzo había sufrido una muerte cerebral irreversible. “Con mi familia decidimos donar sus órganos -dijo Juan Cruz Roccuzzo, de 22 años, hijo del comerciante-. Pero después de que murió, nos dijeron que el fiscal había decidido que el cuerpo fuera sometido a una autopsia”.
Un hermano del fallecido, Gabriel Roccuzzo, de 45 años, explicó que se habían comunicado con el Cucai para pactar la operación. Para efectuarla debían esperar una orden del fiscal y que médicos de la Policía llegaran al sanatorio y autorizaran el traslado a la morgue, donde la autopsia se iba a realizar en conjunto con la intervención para extraer los órganos. “A las 11, cancelamos con el Cucai, porque la orden todavía no llegaba”, dijo Juan Cruz.
La familia se mostró profundamente consternada por el hecho de que la donación haya quedado frustrada. “No hay derecho a que por demoras del fiscal seis personas del país no hayan recibido los órganos que necesitaban”, exclamó Gabriel. “Esta espera se hace insoportable; desde anoche tenemos reservada la sala y todavía no podemos velarlo en paz”, agregó el hijo de la víctima. El cuerpo fue llevado a la morgue recién a las 14.30 de ayer. “Ahora, sólo esperamos que encuentren al que disparó”, concluyó Gabriel.
El comerciante era de Río Tercero, Córdoba. Residió varios años en Santiago de Estero y hace dos años se había trasladado a Tucumán. Vivía en Catamarca al 400 con su esposa y tres hijos.






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