Faltan pericias clave por la tragedia de la avenida Perón

El 21 de diciembre una mujer y su hijo murieron al ser embestidos por un auto. Los vehículos están secuestrados y fueron precintados a pedido de la familia de las víctimas. Los distintos informes.

TREMENDO IMPACTO. El costado del Fiat Palio Weekend de las víctimas quedó hundido a raíz de la colisión. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
TREMENDO IMPACTO. El costado del Fiat Palio Weekend de las víctimas quedó hundido a raíz de la colisión. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
21 Enero 2007
Los autos precintados en la comisaría de Yerba Buena esperan que llegue febrero. Entonces comenzarán a realizarles pericias específicas para tratar de determinar qué fue lo que pasó ese 21 de diciembre cuando dos personas, madre e hijo, mientras circulaban en su auto, fueron embestidas por otro vehículo en la avenida Presidente Perón.
Hoy se cumple un mes del accidente que se cobró las vidas de la contadora María Silvia Jantzon de Marchese, de 57 años, y de su hijo Domingo Marchese, de 25. Ambos circulaban en un Fiat Palio Adventure, dominio FGG-822, de norte a sur por calle Bascary. Llegaron a cruzar la platabanda de la avenida. En ese momento fueron chocados por un Chevrolet Corsa Classic, chapa patente FDM-613, que era conducido por Gustavo Jiménez, de 18 años, hijo del ministro de Economía de la provincia, Jorge Jiménez. Junto a él iba su amigo Rodrigo Morales, de la misma edad. El impacto fue brutal. Jantzon de Marchese, que conducía el auto, murió en el acto. Su hijo fue trasladado al hospital Padilla, y falleció tres días después. Los dos jóvenes que iban en el Corsa sufrieron politraumatismos y fracturas múltiples y también debieron ser internados. Aún están recuperándose de sus heridas.
El caso está siendo investigado por el fiscal X de Instrucción Guillermo Herrera (secretaría de Carlos López). El ya recibió la carpeta planimétrica confeccionada por la Policía, en la que se indican las trayectorias de los vehículos, el lugar del impacto y los sitios en los que quedaron luego de esto. También recibió los dosajes alcohólicos de las cuatro personas, en los que se certifica que ninguno de ellos había consumido alcohol. Se esperan para febrero los dosajes toxicológicos, solicitados por los representantes de la familia Marchese, Cristina Cardozo de Jantzon y José Sarmiento, aunque trascendió que también tendrán resultado negativo.
Durante la feria judicial, ambos abogados le pidieron al fiscal Carlos Albaca (secretaría de Emilio Salazar) que se ubique una custodia permanente junto a los vehículos, solicitud que no se aceptó. Sí se ordenó que los dos vehículos sean precintados, en presencia de los representantes de ambas familias (Alfredo Falú es el abogado de la familia Jiménez).

Distintas posturas
En febrero se realizarán las pericias físico-mecánicas. Los abogados de la familia Marchese afirman que el Corsa estaba preparado para picadas, lo que es negado por Falú. Esto será determinado por los analistas de la Policía y por los que cada una de las familias nombre como perito de parte. "Nosotros lo único que queremos es saber la verdad. Qué pasó. Y vamos a pedir todas las medidas necesarias para esclarecer esto", indicó Cardoso de Jantzon. Falú, en tanto, advirtió, que ellos no se opondrán a las medidas solicitadas. "Esto fue una desgracia. Un hecho lamentable. Vamos a colaborar para que quede demostrado que no hay nada raro", aseguró.
Hasta el momento, ninguno de los dos jóvenes que iban en el Corsa declararon. Lo harán, dijeron fuentes judiciales, cuando termine la feria.

APORTES DE LECTORES
Carteles publicitarios

Convivimos con el mito del que el tiempo cicatriza las heridas y relativiza los dolores, cuando, en realidad, el tiempo lo único que hace es consolidar las ausencias y mostrar lo incapaces que somos de continuar lo cotidiano sin esos seres que han sido motores de nuestros despertares. Hoy se cumple un mes del accidente que robó la vida de María Silvia Marchese y de su hijo Domingo. Yo me encuentro a 14.000 kilómetros de distancia y -con el corazón quebrado- quiero abrazar todavía la ternura que ambos encarnaban.
Encuentro que no me sirve de nada preguntarme por el destino y tratar de comprender lo incomprensible, ya que un auto conducido con irresponsabilidad se convierte de pronto en un arma letal y esto no es comprensible por la razón, sino desde un espacio de dolor que me hace repetir incansablemente: "no quiero que esto se repita con otras personas".
Considero que la solidaridad es una herramienta que ayuda a construir un camino de acompañamiento en el dolor, para poder forjar, desde espacios colectivos, una sociedad mejor. La prevención de los accidentes de tránsito no es responsabilidad únicamente de los poderes públicos; es responsabilidad de escuelas, universidades, parroquias, comerciantes y centros comunales, de la Justicia, de la prensa... Todos sumados por diferentes motivos, pero con el objetivo común de cuidar a nuestros niños, a nuestros abuelos, a los seres que amamos, de la conducta irresponsable de conductores y de aquellos padres que ponen en manos de adolescentes un auto homicida. No dejemos que el olvido borre en nuestros pensamientos la indignación, el deseo, la esperanza, la sensibilidad. Consideremos la sociedad en que vivimos una víctima colectiva. Cuando hablo de "victima" tomo un término jurídico despojado de cualquier aditivo dramático y novelesco. En este sentido, el resarcimiento es una respuesta legal fundamental para los derecho habientes de quienes han sido víctimas de accidentes o de catástrofes.
Ahora bien: saliendo de la esfera individual, me gustaría aclarar cómo funciona la noción "colectiva de resarcimiento". Comienza -sin duda- con la toma de conciencia y con el reconocimiento de una responsabilidad colectiva por todo lo que no quisimos o no pudimos hacer. Asumir los costos y las consecuencias de acciones ilegítimas nos lleva colectivamente a comprender que son muchos los actores implicados para dar respuestas y que los dos principales garantes jurídicos y sociales de este proceso son la Justicia y el ejercicio legítimo de un control ciudadano que estamos obligados a ejercer. Hoy en día las relaciones sociales están profundamente transformadas y esta propuesta solidaria es probablemente una forma alternativa de "lazo social". Así, siento que puedo mirar a mi hijo que juega tranquilo a la "moto" con su triciclo y saber que haré algo para que siga jugando en total seguridad.
Desde estas líneas siento que me invade una paz que me reconcilia con el abrazo que nos dieron la última vez María Silvia y Domingo, abrazo que durará para siempre.

Bibliografía:
Tesy De Biase , "Solidaridad, un camino que ayuda a superar el dolor de las ausencias", La Nación, 23 diciembre 2006. Argentina.
Pierre Bouvier, "Le lien social", Follio Esseis, 2005, France.

Mariana Rosenberg de Yagmourian i Grenoble, Francia





Tamaño texto
Comentarios