"¿Cuánto quiere ganar?": una pregunta posible de responder

El postulante debe estar preparado para hacer conocer la remuneración que pretende. La determinación del monto que ganará el futuro empleado puede generar un conflicto. Se puede negociar salario por otros beneficios.

ENTREVISTA. La determinación del salario que ganará el futuro empleado puede ser un camino sin retorno.
ENTREVISTA. La determinación del salario que ganará el futuro empleado puede ser un camino sin retorno.
26 Diciembre 2006
Hablar de la remuneración durante una entrevista es una situación de tensión y, en ocasiones, es un camino sin retorno. Como en el resto de las instancias laborales, los resultados positivos dependen de una buena estrategia y de elegir el momento justo para su instrumentación. "El secreto es encontrar los argumentos indicados que presenten la remuneración solicitada como un beneficio para el empleador y no como una pérdida", señala la especialista en recursos humanos Mara Tomás.
¿Cómo establecer lo que es una remuneración justa? ¿Cuánto es lo que necesito ganar para sentirme cómodo en mi trabajo? Estas preguntas son difíciles de responder, dice Tomás, y pueden implicar un conflicto para algunas personas que buscan empleo. Conflictos vinculados al trabajo ocurren con frecuencia, y los hay de muy diversa índole. Pero hay un punto que siempre trae problemas: pedir una remuneración adecuada a las expectativas del trabajador.
"Si la empresa para la que se postula tiene una política de remuneraciones bien estructurada, no debería ser difícil saber cuánto paga por la función para la que se postula. Esto también ocurriría si los sueldos fueran equitativos y los actuales niveles de desocupación fueran menores", remarca la experta. Sin embargo -agrega-, la realidad muestra que son muchas las ocasiones en que se llega a la situación en la que en una entrevista se le pregunta al postulante cuánto quiere ganar y esta situación puede llevar a un camino sin retorno.
Tomás distingue una variedad de razones que llevan a un empleado a solicitar un determinado nivel de sueldo, que no siempre están relacionadas con el monto percibido; muchas veces esto es reflejo de otro tipo de demandas en la relación laboral. "Hasta puede ocurrir que una vez que la persona ingrese en la empresa, ganando el sueldo que ha negociado, al poco tiempo, el descontento vuelva a aparecer", dice la experta. "Cuando voy a pedir un determinado monto de dinero, tengo que preguntarme ¿qué hago yo para ser reconocido? Tal vez estoy postulándome para un puesto en el que haría lo que puede hacer cualquiera", subraya la profesional. Agrega que en el momento de la entrevista, el postulante tiene que mostrar que hizo algo diferente para hacerse reconocer. "Hay quienes esperan que les paguen un monto elevado porque piensan que la única manera de ganarse un lugar es tener un sueldo alto. En cambio los que se comprometen consigo mismos dicen ?debo hacer bien las cosas? aunque no gane demasiado", añade.

Conocimiento
Tomás sugiere que se evalúen "muy fríamente" los factores que pueden marcar las posibilidades de un postulante de lograr una buena remuneración. Así, el interesado debe saber el tamaño y tipo de empresa de la que se trata, la situación del sector en el que compite y de la empresa dentro del sector, y las posibilidades futuras del negocio. De cualquier forma, siempre es posible hacer algunas concesiones, como cambiar pesos por más beneficios no remunerativos (bonos, viáticos, etc.), o capacitación (pagada por la empresa y con flexibilidad horaria para asistir), entre otras opciones.

Es necesario saber de qué se trata

El pedido de remuneración debe asentarse en:
- Su conocimiento del mercado específico de la empresa, y cuánto ganan los que realizan tareas similares a la suya.
- El rendimiento personal.
- Aportes especiales que podrá realizar.
- Nivel de capacitación aportado.
- Potencial de contribución en otras funciones.
- Disposición para colaborar en el crecimiento de la firma.
















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