Es alta la dependencia con la citricultura

Por Eduardo Robinson Economista. Es fundamental instaurar un clima de negocios que favorezca la inversión.

24 Diciembre 2006
Las exportaciones argentinas se han incrementado entre los años 2000 y 2005 un 52%, mientras que en Tucumán para el mismo período lo hicieron en un 36%. Las exportaciones de tucumanas representaron, en promedio, desde el año 2000 a 2005, el 1,4%, similar a la participación relativa del Producto Bruto Geográfico (PBG) en el total del país. En 2005, las ventas externas se incrementaron un 26% con relación al año anterior, estimándose un incremento similar para 2006. En efecto, las exportaciones de la Provincia fueron de U$S 440 millones en 2004, U$S 554 millones en 2005, estimándose que alcanzarán unos U$S 600 millones en 2006, valores que indican que las exportaciones en Tucumán representan entre el 8% y el 9% de su PBG.
Al considerar la estructura de exportaciones de la Provincia, se advierte que el 42% corresponde a los denominados Productos Primarios, un 22% a las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) y un 36% a las Manufacturas de Origen Industrial (MOI). Por su parte, la estructura de exportaciones a nivel país representa el 20% de Productos Primarios, un 35% de MOA, un 28% de MOI y un 18% de Energía y Combustibles. Si bien más del 60% de las ventas externas esta basado en actividades agrícolas, los cinco primeros bienes de exportación (limones y derivados, autopartes, azúcar, legumbres y cereales y frutas) explican poco más del 90% del total.
No obstante, hay una alta incidencia del sector citrícola, puesto que casi la mitad de las exportaciones corresponden a este sector, lo que representa una alta exposición a la variabilidad de precios y mercados internacionales.

Competitividad
La mejora de los precios internacionales de alimentos y materias primas junto al sostenimiento del tipo de cambio en Argentina impulsaron las exportaciones regionales al mejorar relativamente la competitividad. Pero se trata de una competitividad basada en la política cambiaria, no en mejoras en la infraestructura (física y tecnológica), ni en mejoras en la política tributaria, o por mayor disponibilidad de financiamiento o calidad institucional, entre otros aspectos. Dada la estructura exportadora que presenta la Provincia, el principal desafío pasa por potenciar la competitividad en los sectores exportadores más dinámicos. Esto implica crear un clima favorable a la inversión destinada al sector de transables. Y esto no implica seguir sancionando leyes promocionales, sino cumplir las leyes vigentes, dar seguridad jurídica, mejorar la política impositiva, etc.
De aquí derivan los principales temores del sector exportador, puesto que en la Argentina en general -y en Tucumán en particular-, los acostumbrados cambios bruscos en las reglas de juego crean incertidumbre y desalientan las inversiones. Por ello, el principal desafío pasa por diseñar una política económica que priorice la competitividad mediante políticas que incentiven la producción, cuyos principales pilares pasan por una estructura tributaria no distorsiva, por reconstruir un sistema financiero que aliente la inversión y por políticas públicas que ayuden a mejorar la productividad de la economía. En otras palabras, generar bases económicas sólidas para romper el círculo vicioso de la baja productividad y la pobreza. En este sentido, no tienen explicación las restricciones a las exportaciones de los productos en las que el país y las regiones tienen elevada competitividad. Por ello, es fundamental instaurar un clima de negocios que favorezca la inversión y que siente bases para exportar competitivamente.