16 Diciembre 2006 Seguir en 
Un mensaje de reclamo hacia el poder político ante una amplia platea. La comida fin de año de la Fundación del Tucumán se fue transformando en los últimos tiempos en un termómetro de las inquietudes de los sectores económicos de Tucumán. El encuentro del jueves a la noche, al que asistieron unas 350 personas, cubrió esas expectativas. La aplicación del revalúo fiscal para las propiedades rurales, las dificultades que enfrentan las empresas con el suministro eléctrico y el proyecto de ley de promoción industrial que impulsa el vicegobernador Fernando Juri, aderezaron las consultas de la noche. Directivos de las principales centrales empresarias, reconocidos emprendedores, ejecutivos de firmas y lo más granado del ambiente acompañaron la convocatoria de la Fundación que cubrió uno de los salones del Catalinas Park. Del lado gubernamental no hubo funcionarios de primera línea, aunque algunos ministros enviaron notas para justificar sus ausencias. En cambio, sobresalieron el titular de la Corte Suprema, Alfredo Carlos Dato, la diputada nacional Stella Maris Córdoba, el rector de la Unsta, Juan Carlos Veiga y algunos que otros legisladores y políticos.
Uno de los disertantes invitados, Santiago del Sel, advirtió sobre la necesidad de impulsar el "diálogo" intrasectorial y con el sector público y llamó a los empresarios a comprometerse "más allá" de sus propias obligaciones, al analizar los déficit del país. Paola Delbosco se concentró en el rol de la familia como el "gran espacio sociabilizador". Pero fue el mensaje del presidente de la Fundación, José Manuel García González, el que trasmitió, en gran parte, la visión de los presentes sobre el actual escenario. "Tenemos que sentir con fuerza y convicción, la decisión de corregir las deformaciones que atentan contra el espíritu de las instituciones republicanas, poque el país necesita con urgencia fortalecer la calidad institucional, garantizar la seguridad económica con políticas de Estado y estrategias de largo plazo, mejorar la educación y promover el desarrollo sustentable", planteó. Con un homenaje a Vicente Lucci, uno de los pioneros de la citricultura, finalizó la reunión. En la sobremesa quedaron más inquietudes: ¿El Ejecutivo promulgará el proyecto de promoción industrial que cayó muy bien en el sector? (por las diferencias entre Juri y el gobernador José Alperovich). ¿Recibirá el jefe del PE a la dirigencia empresaria para zanjar el contencioso del revalúo? Los sustos que ya se sienten del lado energético y la novedad de que Quilmes ampliará su planta de Acheral se colaron también entre las charlas de una cena que dejó tela para cortar.
Uno de los disertantes invitados, Santiago del Sel, advirtió sobre la necesidad de impulsar el "diálogo" intrasectorial y con el sector público y llamó a los empresarios a comprometerse "más allá" de sus propias obligaciones, al analizar los déficit del país. Paola Delbosco se concentró en el rol de la familia como el "gran espacio sociabilizador". Pero fue el mensaje del presidente de la Fundación, José Manuel García González, el que trasmitió, en gran parte, la visión de los presentes sobre el actual escenario. "Tenemos que sentir con fuerza y convicción, la decisión de corregir las deformaciones que atentan contra el espíritu de las instituciones republicanas, poque el país necesita con urgencia fortalecer la calidad institucional, garantizar la seguridad económica con políticas de Estado y estrategias de largo plazo, mejorar la educación y promover el desarrollo sustentable", planteó. Con un homenaje a Vicente Lucci, uno de los pioneros de la citricultura, finalizó la reunión. En la sobremesa quedaron más inquietudes: ¿El Ejecutivo promulgará el proyecto de promoción industrial que cayó muy bien en el sector? (por las diferencias entre Juri y el gobernador José Alperovich). ¿Recibirá el jefe del PE a la dirigencia empresaria para zanjar el contencioso del revalúo? Los sustos que ya se sienten del lado energético y la novedad de que Quilmes ampliará su planta de Acheral se colaron también entre las charlas de una cena que dejó tela para cortar.







