15 Diciembre 2006 Seguir en 
“Algunos empresarios alientan un mensaje un tanto autista. Dicen: ‘muchachos, nuestra responsabilidad exclusiva es que nuestras empresas funcionen y que lo hagan bien’. Y esa actitud es miope. Debemos desarrollar un campo complementario de responsabilidad. Es decir, con la misma pasión con que manejamos nuestras empresas debemos tener un mayor protagonismo en el entorno social”.
El concepto es de Santiago del Sel, presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) y CEO del Grupo Zurich (operador de seguros).
El dirigente disertó anoche sobre “El rol del empresario en la Argentina actual”, en la comida anual 2006 de la Fundación del Tucumán. Previamente, en diálogo con LA GACETA, Del Sel sostuvo que el desarrollo de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) “está en pañales” y que algunas compañías tienen una idea errada sobre su significado. “Hoy recén se está empezando a hablar del tema. Y esto es positivo. Pero, muchas veces, se cree que la RSE es sólo asistencialismo, lo cual es reducir al absurdo un concepto mucho más rico. Si una firma funciona bien en un entorno que anda mal, no hay generación de riqueza, sino, simplemente, una utilidad sectorial. Para cada uno de los colectivos con que la empresa tiene vinculación, debe haber una respuesta de la organización”, afirmó el directivo.
Del Sel también dijo que “en la Argentina hay un diálogo de sordos”, para describir la falta de interacción entre los sectores privado y público. “No hay una articulación, ni el desarrollo de una agenda común. Lo que ocurre son planteos y reclamos que llegan, incluso, al extremo, y respuestas agresivas. No hay construcción de consensos. Lo más triste es que sí hay acuerdos que no son ni transparentes ni constructivos, sino a escondidas”, aseveró el empresario.
En el tradicional encuentro de la Fundación del Tucumán también disertó la investigadora Paola Delbosco, docente de la Universidad Austral, sobre “Familia y Desarrollo; la familia, fuente de muchos bienes”. Delbosco dijo que hay una tendencia general hacia el individualismo, pero ponderó a la familia como una institución capaz de generar valor en la sociedad.
La institución anfitriona también distinguió por su trayectoria al empresario citrícola Vicente Lucci.
El concepto es de Santiago del Sel, presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE) y CEO del Grupo Zurich (operador de seguros).
El dirigente disertó anoche sobre “El rol del empresario en la Argentina actual”, en la comida anual 2006 de la Fundación del Tucumán. Previamente, en diálogo con LA GACETA, Del Sel sostuvo que el desarrollo de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) “está en pañales” y que algunas compañías tienen una idea errada sobre su significado. “Hoy recén se está empezando a hablar del tema. Y esto es positivo. Pero, muchas veces, se cree que la RSE es sólo asistencialismo, lo cual es reducir al absurdo un concepto mucho más rico. Si una firma funciona bien en un entorno que anda mal, no hay generación de riqueza, sino, simplemente, una utilidad sectorial. Para cada uno de los colectivos con que la empresa tiene vinculación, debe haber una respuesta de la organización”, afirmó el directivo.
Del Sel también dijo que “en la Argentina hay un diálogo de sordos”, para describir la falta de interacción entre los sectores privado y público. “No hay una articulación, ni el desarrollo de una agenda común. Lo que ocurre son planteos y reclamos que llegan, incluso, al extremo, y respuestas agresivas. No hay construcción de consensos. Lo más triste es que sí hay acuerdos que no son ni transparentes ni constructivos, sino a escondidas”, aseveró el empresario.
En el tradicional encuentro de la Fundación del Tucumán también disertó la investigadora Paola Delbosco, docente de la Universidad Austral, sobre “Familia y Desarrollo; la familia, fuente de muchos bienes”. Delbosco dijo que hay una tendencia general hacia el individualismo, pero ponderó a la familia como una institución capaz de generar valor en la sociedad.
La institución anfitriona también distinguió por su trayectoria al empresario citrícola Vicente Lucci.







