11 Diciembre 2006 Seguir en 
Una condición necesaria para lograr una zafra azucarera exitosa es que las lluvias sean copiosas en la etapa de crecimiento de la caña. Aunque el resultado de una campaña depende de varios factores, al menos el nivel de humedad en esta etapa preanuncia lo que podría ser otra gran campaña azucarera en Tucumán.
"La lluvia siempre es beneficiosa, y más si se recuerda que en años anteriores hubo déficits hídricos en noviembre y diciembre. Pero lo que favorece también puede provocar problemas, ya que el exceso de humedad en los campos impide que se puedan llevar a cabo algunas tareas, como la fertilización y el control de malezas", señaló el especialista Federico Pérez Zamora, técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).
Por la lluvia y las altas temperaturas, las cañas comienzan a ganar altura, lo que imposibilita las prácticas en los campos. "Esto puede redundar que en algunos lotes la respuesta de la fertilización no sea tan buena porque se trabaja con atraso. En ese caso, se pueden esperar pérdidas de rindes futuros de entre un 5% y un 10%", dijo Pérez Zamora.
La humedad tampoco permite un normal desmalezamiento de los terrenos cultivados. "Usualmente, si pueden ingresar los tractores y las maquinarias a los campos, a mediados de diciembre el cañaveral se cierra limpio de malezas. Eso no es posible ahora", apuntó el experto de la Eeaoc.
"No pudieron hacerse controles adecuados del tupulo, que es una enredadera que aparece a mediados de noviembre. Esta planta provoca un gran daño, porque trepa por la caña y la hace caer", indicó Pérez Zamora.
El cañero Moisés Páez reconoció que las lluvias dificultan las tareas culturales en los campos. "Se hace difícil trabajar, porque los campos están sobrecargados de agua", subrayó. De igual manera opinó el productor Néstor Almaraz: "hay problemas para realizar el desmalezamiento, porque no pueden entrar las máquinas".
El director del Laboratorio Meteorológico Sudamericano de la Fundación Caldenius, Juan Minetti, reveló que en los primeros cinco días de este mes se produjo en la capital la mitad de las lluvias promedio para todo diciembre. "Antes de mediados de mes tendremos una acumulación importantísima de agua; luego habrá otro, cerca de la Navidad", pronosticó Minetti.
"La lluvia siempre es beneficiosa, y más si se recuerda que en años anteriores hubo déficits hídricos en noviembre y diciembre. Pero lo que favorece también puede provocar problemas, ya que el exceso de humedad en los campos impide que se puedan llevar a cabo algunas tareas, como la fertilización y el control de malezas", señaló el especialista Federico Pérez Zamora, técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).
Por la lluvia y las altas temperaturas, las cañas comienzan a ganar altura, lo que imposibilita las prácticas en los campos. "Esto puede redundar que en algunos lotes la respuesta de la fertilización no sea tan buena porque se trabaja con atraso. En ese caso, se pueden esperar pérdidas de rindes futuros de entre un 5% y un 10%", dijo Pérez Zamora.
La humedad tampoco permite un normal desmalezamiento de los terrenos cultivados. "Usualmente, si pueden ingresar los tractores y las maquinarias a los campos, a mediados de diciembre el cañaveral se cierra limpio de malezas. Eso no es posible ahora", apuntó el experto de la Eeaoc.
"No pudieron hacerse controles adecuados del tupulo, que es una enredadera que aparece a mediados de noviembre. Esta planta provoca un gran daño, porque trepa por la caña y la hace caer", indicó Pérez Zamora.
El cañero Moisés Páez reconoció que las lluvias dificultan las tareas culturales en los campos. "Se hace difícil trabajar, porque los campos están sobrecargados de agua", subrayó. De igual manera opinó el productor Néstor Almaraz: "hay problemas para realizar el desmalezamiento, porque no pueden entrar las máquinas".
El director del Laboratorio Meteorológico Sudamericano de la Fundación Caldenius, Juan Minetti, reveló que en los primeros cinco días de este mes se produjo en la capital la mitad de las lluvias promedio para todo diciembre. "Antes de mediados de mes tendremos una acumulación importantísima de agua; luego habrá otro, cerca de la Navidad", pronosticó Minetti.







