Burruyacu tiene campos con elevada valuación fiscal

En el departamento del este provincial hay terrenos que llegan a valer $ 4,5 millones. La hectárea puede llegar a tener un valor fiscal de $ 5.000.

10 Diciembre 2006
Las tierras del departamento de Burruyacu son las que tienen mayor aptitud agroecológica. Por lo tanto, se trata de una zona con fuerte potencial productivo. Por esa razón, las valuaciones fiscales de las tierras de ese lugar son las más altas de Tucumán, de acuerdo con el relevamiento que efectuó la Dirección General de Catastro para la actualización de los valores.
En Burruyacu hay 4.401 parcelas rurales, cuya valuación total (no de mercado) asciende a $ 360 millones, según el informe oficial. En esa jurisdicción tucumana hay terrenos que llegan a tener un valor fiscal cercano a los $ 4,5 millones. Allí se cultiva soja, trigo y maíz, especialmente, aunque hay lugares donde se siembra caña.
El revalúo rural, tal es el nombre del diagnóstico al que accedió LA GACETA, contiene la información de 50.504 parcelas, cuyo valor fiscal asciende a unos $ 2.347 millones. Los terrenos son tanto aquellos que se explotan con fines productivos como los que son del Estado y de instituciones intermedias.
El revalúo fue duramente cuestionado por los agricultores, quienes denunciaron un incremento de hasta 50 veces en el impuesto Inmobiliario Rural. Sin embargo, el Gobierno, a través del ministro de Economía, Jorge Jiménez, aseguró que no hará marcha atrás con el proceso de actualización de los valores fiscales de las tierras, ni modificará la alícuota impositiva, actualmente equivalente al 1,2% del valor total de la propiedad.

Cómo se determina
Para calcular el valor de una tierra se toman en cuenta varios parámetros, entre ellos la aptitud de la tierra y la renta potencial que puede dejar por su explotación agropecuaria. Así se los clasifica desde la letra A (mayor valor) hasta la H (zonas áridas o montañosas).
"El valor máximo por hectárea que tenemos corresponde a la zona A1, donde el valor fiscal es de $ 5.000 y el de mercado ronda los U$S 5.000", dijo a LA GACETA el director de Catastro, Félix Herrero. El valor fiscal vigente en esa zona, dijo el funcionario, era de $ 1.100. En esa clasificación se encuadran las tierras de Burruyacu y de la zona del piedemonte.
Por ejemplo, en la zona B1 el valor fiscal actualizado ronda los $ 3.000 por hectárea (antes era de $ 750). Corresponde a la región cañera por excelencia, según el titular de Catastro.
La última categoría es la H, según la clasificación catastral. Se trata de terrenos montañosos, como los de Tafí del Valle (excepto las villas turísticas) y parte de Trancas que sólo sirven para la cría de ganado. Allí el valor fiscal por hectárea es de $ 30, afirmó Herrero.


Las valuaciones según la zona
El departamento de Leales es el que tiene una mayor cantidad de parcelas rurales. Totalizan 7.185 padrones con una valuación fiscal total de $ 322,2 millones.

El departamento de Yerba Buena tiene la menor cantidad de parcelas (197) y una valuación total de $ 16,3 millones. Le siguen Tafí del Valle con 1.118 terrenos y un valor global de $ 27,7 millones y Juan Bautista Alberdi (1.623 tierras que valen en su conjunto uno $ 57,8 millones).

En Cruz Alta existen 6.596 parcelas rurales inscriptas en Catastro, con una valuación fiscal del orden de los $ 244 millones. En Monteros, en tanto, hay 5.976 tierras ($ 178,8 millones) y en Graneros 1.486.

En Tafi Viejo hay 1.528 parcelas rurales; en Trancas 1.503. La lista se completa con Famaillá (2.097 parcelas); Chicligasta (4.785); Simoca (5.428); Río Chico (2.578), Lules (1.902) y La Cocha 2.101 terrenos.



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