14 Noviembre 2006 Seguir en 
“Si el policía no aparecía, a mi papá lo mataban como a un animal”, señaló María Fabiana González quien, junto a sus cuatro hermanos y madre, se turnan para cuidar a su padre, Francisco Alberto. El hombre se encuentra internado en terapia intensiva de un sanatorio, en estado delicado. Anoche se le realizó una tomografía computada en la que se determinó que su estado seguía siendo grave, ya que continuaba con un edema cerebral.
Para la familia del martillero hay muchas preguntas que, por ahora, no tienen respuestas. “No entendemos por qué estos chicos actuaron de esa manera. No sabemos cuál era su estado cuando le pegaron. No sabemos si estaban borrachos o drogados. Actuaron con una saña que realmente nos asusta”, explicó.
María Fabiana y María Alejandra aseguraron que el estado de salud de su padre no ha variado en las últimas 48 horas. Como consecuencia de los golpes que recibió, González sufrió al menos cinco fracturas de cráneo y hemorragias cerebrales.
“Hablamos con los neurólogos y nos dijeron que tenemos que seguir esperando. Le realizarán tomografías, nos dirán cuál es su estado. Con el tiempo, nos confirmarán si le quedarán secuelas. Si eso ocurriera, sería muy grave, puesto que él es el único sostén de la familia”, comentó.
González reconoce a algunos de sus familiares, pero no recuerda nada de lo que le sucedió. Los médicos advirtieron que, por el momento, lo mejor era no preguntarle nada al respecto. Es por eso que aún no se realizará una declaración judicial. En ese sentido, durante la paliza le quebraron o le sacaron casi todos los dientes, y presenta fracturas, por lo que no puede hablar.
Nada librado al azar
María Fabiana confirmó que lucharán para que el caso no quede en el olvido. “Por la profesión de mi papá, varios abogados nos ofrecieron su ayuda. No vamos a bajar los brazos hasta que se haga justicia”, explicó. María Alejandra, por su parte, aclaró que, además de a los sospechosos, pedirán que se investigue a los policías que realizaron las primeras actuaciones. “No vamos a dejar nada librado al azar. Es muy llamativo que uno de ellos haya recuperado la libertad y que el otro haya estado a punto de hacerlo después de pagar una multa”, dijo. “Parece como si hubieran querido encubrirlos”, indicó. Hoy asumirían como querellantes en la causa.
Para la familia del martillero hay muchas preguntas que, por ahora, no tienen respuestas. “No entendemos por qué estos chicos actuaron de esa manera. No sabemos cuál era su estado cuando le pegaron. No sabemos si estaban borrachos o drogados. Actuaron con una saña que realmente nos asusta”, explicó.
María Fabiana y María Alejandra aseguraron que el estado de salud de su padre no ha variado en las últimas 48 horas. Como consecuencia de los golpes que recibió, González sufrió al menos cinco fracturas de cráneo y hemorragias cerebrales.
“Hablamos con los neurólogos y nos dijeron que tenemos que seguir esperando. Le realizarán tomografías, nos dirán cuál es su estado. Con el tiempo, nos confirmarán si le quedarán secuelas. Si eso ocurriera, sería muy grave, puesto que él es el único sostén de la familia”, comentó.
González reconoce a algunos de sus familiares, pero no recuerda nada de lo que le sucedió. Los médicos advirtieron que, por el momento, lo mejor era no preguntarle nada al respecto. Es por eso que aún no se realizará una declaración judicial. En ese sentido, durante la paliza le quebraron o le sacaron casi todos los dientes, y presenta fracturas, por lo que no puede hablar.
Nada librado al azar
María Fabiana confirmó que lucharán para que el caso no quede en el olvido. “Por la profesión de mi papá, varios abogados nos ofrecieron su ayuda. No vamos a bajar los brazos hasta que se haga justicia”, explicó. María Alejandra, por su parte, aclaró que, además de a los sospechosos, pedirán que se investigue a los policías que realizaron las primeras actuaciones. “No vamos a dejar nada librado al azar. Es muy llamativo que uno de ellos haya recuperado la libertad y que el otro haya estado a punto de hacerlo después de pagar una multa”, dijo. “Parece como si hubieran querido encubrirlos”, indicó. Hoy asumirían como querellantes en la causa.
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