No hubo explicaciones para un brutal ataque

Un joven se negó a declarar y quedó detenido en el marco de la causa por la paliza que, el sábado, le dieron a un martillero de 57 años. La Justicia también analiza la actuación de la Policía, ya que no se habría comunicado el hecho con prontitud.

SOSPECHOSO. Mauricio Fortini estuvo ayer en Tribunales. El sábado había sido reconocido por el amigo de la víctima como uno de los agresores. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
SOSPECHOSO. Mauricio Fortini estuvo ayer en Tribunales. El sábado había sido reconocido por el amigo de la víctima como uno de los agresores. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
14 Noviembre 2006
Uno se negó a declarar y quedó detenido. El otro anunció a través de un allegado que hoy se pondrá a disposición de la Justicia. La situación procesal de los dos jóvenes que están acusados de agredir salvajemente al martillero público Francisco Alberto González, de 57 años, es complicada. Ambos están acusados de lesiones graves.
El sábado a las 5, González y su amigo Humberto Villagra, de 47 años, salieron de una peña ubicada en 24 de Septiembre y Marco Avellaneda. En la esquina de Mate de Luna y pasaje Polonia, por razones que aún no están claras ambos hombres comenzaron a ser insultados por dos jóvenes, que luego fueron identificados como Mauricio Javier Fortini y Luis Cura. A pesar de que, según el relato de Villagra, ellos no respondieron la agresión, los dos adolescentes patearon al martillero, que trastabilló y cayó al piso, donde fue brutalmente golpeado.
En ese momento pasó por allí un agente de la Dirección de Patrulla Urbana. Entonces Villagra le rogó que interviniera, ya que veía que la vida de su amigo corría peligro. El uniformado, entonces, los aprehendió a ambos.
Ambos jóvenes fueron detenidos por una contravención, por lo que podían recuperar la libertad luego de pagar una multa. Sin embargo, en el parte policial, sólo se informa que Fortini había sido alojado en la seccional 3a por esta situación.
“Cuando fuimos a hacer la denuncia en la comisaría junto al amigo de mi papá, identificamos a uno de los agresores y recién ahí lo detuvieron por un delito”, explicó indignada María Alejandra González. La hija del martillero aclaró que Fortini no había salido antes de la comisaría porque tuvo un problema con sus documentos. “Sobre el otro nos dijeron que nos quedemos tranquilos porque tenían todos sus datos y que lo iban a detener en cualquier momento”, explicó. Cura, tras identificarse y pagar la multa, había sido dejado en libertad.
El tiempo que se demoró el personal policial para iniciar las actuaciones fue otra de las quejas que emitieron los familiares de la víctima. “Mi papá, antes de que lo llevaran al Padilla, denunció a los agresores. En el hospital insistió. No puede ser que hayan esperado que ratificara la denuncia en la seccional 3a para hacer algo”, explicó María Alejandra.
A pesar de que la mujer se presentó a las 21 en la comisaría para cumplir con todos los trámites, la fiscal VI de Instrucción, Adriana Reinoso Cuello, secretaría de Juan Carlos Lionti, se habría enterado cerca de las 23; es decir, 18 horas después de que ocurriera el hecho. En las actuaciones policiales que llegaron a las manos de la fiscal, no se informa que Villagra había identificado a Fortini como el agresor. Luego, Reinoso Cuello determinó que al acusado nunca se le había realizado el dosaje alcohólico, una prueba fundamental en este tipo de casos. Todo esto, dijeron en la fiscalía, será motivo de una investigación paralela que podría derivar en algún tipo de sanción para los policías.

En silencio
Defendido por Mario Mirra y Juan Colombres Garmendia (h), Fortini, de 19 años, se amparó en su derecho constitucional y se abstuvo ayer de declarar ante la Justicia. Tras este acto formal, la fiscal solicitó que continúe detenido, teniendo en cuenta que se trata de un hecho grave.
Cura, el otro acusado, a través de su defensora, Silvia Furque, anunció que se presentará hoy, una vez que se conozca el resultado del informe médico sobre las lesiones que sufrió González. Este informe es crucial, ya que será el que utilizará la fiscal finalmente para imputar el delito. Si se trata de lesiones gravísimas, no se podría otorgar el beneficio de la excarcelación. Según allegados a Cura, el joven podría asegurar que, cuando sucedió el incidente, él se encontraba en un taxi, por lo que se desvincularía de la causa, no así su compañero. Sin embargo, sus palabras chocarían con la versión que dio Villagra, quien aseguró que fueron los dos adolescentes quienes golpearon a González. Según trascendió, Cura, además,  negará que haya sido detenido por una contravención el sábado a la mañana.
Fortini y Cura son compañeros de estudio en la carrera de Marketing que se dicta en la Unsta. Ambos jóvenes, según confiaron varias fuentes, regresaban de una reunión cuando se produjo el incidente. Los dos, de acuerdo a la versión que trascendió, juegan al rugby en diferentes clubes de la provincia y provienen de familias de clase media alta.



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