Podría haber sido el perfecto objeto de deseo del director Tom DiCillo en "Una rubia auténtica": rubia natural, ojos azules, 29 años, 1.75 de altura y simpatía para parar un tren. Así es Cameron Diaz. De padre cubano y madre angloalemana, la protagonista de "La máscara" y "Los ángeles de Charlie" nació en San Diego en 1972.
En sus años de juventud fue una chica rebelde, a la que le gustaba pelearse con los chicos en el patio del colegio y a quien todo el mundo consideraba una payasa. De naturaleza aventurera e independiente, no resulta extraño saber que al cumplir los 16 años se fue de casa en busca de fortuna. Vivió durante los siguientes cinco años en países como Japón, Australia, México, Marruecos o Francia donde hacía de modelo en la agencia Elite. Al cumplir la mayoría de edad regresó a California para realizar desfiles. Ese momento fue clave para ella y para todo su futuro, ya que por pura casualidad leyó el guión de una película que se estaba preparando, y pensó que podía presentarse para un pequeño papel secundario. El filme era "La máscara", y cuando el director Chuck Russell la vio entrar, le pidió sin pensarlo que hiciera el papel protagónico junto a Jim Carrey. Y acertó. Medio mundo quedó prendado de la contagiosa sonrisa de esta belleza rubia y de sus bailes, pero todavía no habían visto lo que Diaz era capaz de hacer. En 1997 participó en la "La boda de mi mejor amigo". A pesar de tener que competir con la mismísima Julia Roberts, ésta no fue capaz de robarle una sola escena a Cameron porque la cámara también la adora a ella. Después vino su éxito más resonante en la taquilla: "Loco por Mary". El filme de los hermanos Farrelly se convirtió en una de las películas más taquilleras de toda la temporada e hizo de Cameron la estrella que estaba llamada a ser.
Hoy, Cameron vuelve a las pantallas de Tucumán con una comedia feminista: "La cosa más dulce". Pronto aparecerá en la película de Martin Scorsese "Gangs of New York" junto a Leonardo DiCaprio, Liam Neeson y Daniel Day-Lewis, película que ya se ha encargado de promocionar en el pasado Festival de Cannes.
En sus años de juventud fue una chica rebelde, a la que le gustaba pelearse con los chicos en el patio del colegio y a quien todo el mundo consideraba una payasa. De naturaleza aventurera e independiente, no resulta extraño saber que al cumplir los 16 años se fue de casa en busca de fortuna. Vivió durante los siguientes cinco años en países como Japón, Australia, México, Marruecos o Francia donde hacía de modelo en la agencia Elite. Al cumplir la mayoría de edad regresó a California para realizar desfiles. Ese momento fue clave para ella y para todo su futuro, ya que por pura casualidad leyó el guión de una película que se estaba preparando, y pensó que podía presentarse para un pequeño papel secundario. El filme era "La máscara", y cuando el director Chuck Russell la vio entrar, le pidió sin pensarlo que hiciera el papel protagónico junto a Jim Carrey. Y acertó. Medio mundo quedó prendado de la contagiosa sonrisa de esta belleza rubia y de sus bailes, pero todavía no habían visto lo que Diaz era capaz de hacer. En 1997 participó en la "La boda de mi mejor amigo". A pesar de tener que competir con la mismísima Julia Roberts, ésta no fue capaz de robarle una sola escena a Cameron porque la cámara también la adora a ella. Después vino su éxito más resonante en la taquilla: "Loco por Mary". El filme de los hermanos Farrelly se convirtió en una de las películas más taquilleras de toda la temporada e hizo de Cameron la estrella que estaba llamada a ser.
Hoy, Cameron vuelve a las pantallas de Tucumán con una comedia feminista: "La cosa más dulce". Pronto aparecerá en la película de Martin Scorsese "Gangs of New York" junto a Leonardo DiCaprio, Liam Neeson y Daniel Day-Lewis, película que ya se ha encargado de promocionar en el pasado Festival de Cannes.







