Acusan al presidente israelí de acoso sexual

La policía investigó denuncias por violación. El fiscal Mazuz dijo que hay suficientes pruebas para llevar a jucio a Moshe Katzav, quien dijo ser víctima de un complot.

16 Octubre 2006
JERUSALEN.- La policía israelí informó ayer al fiscal general del Estado hebreo, Menahem Mazuz,  que existen suficientes pruebas para llevar a juicio al presidente Moshe Katzav. “Hay suficientes pruebas que indican que en varios casos (...) el presidente cometió actos de violación (...) y de acoso sexual”, afirmó la policía en un comunicado, luego de la reunión que mantuvieron en Jerusalén el fiscal y funcionarios policiales. El comunicado agrega que también esta suficientemente probada la violación de la ley que prohíbe las escuchas ilícitas por parte del presidente. Durante las últimas semanas, la policía investigó 10 denuncias por violación y acoso sexual contra el presidente israelí. En concreto, se sospecha que Katzav obligó a al menos dos empleadas de la Presidencia a mantener relaciones sexuales con él amenazándolas con despedirlas si rechazaban sus pretensiones.
El mandatario, de 61 años, casado y padre de cinco hijos, clama su inocencia y dice ser víctima de un complot y de una campaña de calumnias. “Existe desde hace tiempo un complot en mi contra urdido por una banda de delincuentes”, afirmó el 21 de setiembre, aunque no identificó a los presuntos autores de la maniobra.  
El 9 de octubre, los investigadores habían entregado los primeros resultados de la investigación y habían recomendado si procesamiento, pero el fiscal Eran Shendar ordenó que se continuaran las pesquisas.
Los investigadores policiales israelíes comunicaron los resultados finales de la investigación y volvieron a recomendar que Katzav sea procesado. La investigación comenzó a fines de agosto, cuando una ex secretaria, identificada sólo como “A”, hizo una denuncia ante la policía. Desde entonces, otras 10 mujeres que trabajaron para el presidente siguieron ese camino.
La denunciantes fueron interrogadas exhaustivamente, y lo propio se hizo con Katzav. Además, prestaron declaración actuales empleadas y otras mujeres que dejaron ese trabajo.
Por otra parte, las autoridades policiales allanaron la casa del presidente y fueron confiscadas sus computadoras para chequear la correspondencia electrónica que mantuvo con sus ex empleadas. (DPA-AFP)

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