16 Octubre 2006 Seguir en 
SEUL/WASHINGTON.- Todas las miradas se dirigían ayer hacia Corea del Norte, un día después de que el Consejo de Seguridad de la ONU le aplicó sanciones financieras y armamentísticas por su prueba nuclear, mientras que Pyongyang albergaba esperanzas, según Moscú, de que se reanuden las negociaciones.
Tras adoptarse por unanimidad la resolución 1718, el embajador norcoreano en la ONU, Pak Gil-yon, denunció métodos mafiosos. "El Consejo de Seguridad usa métodos de gangster al adoptar una resolución coercitiva que oculta el hecho de que EEUU es una amenaza nuclear, y además presiona para que se sancione a Corea del Norte", apuntó.
Pero según el viceministro ruso de Exteriores, Alexander Alexiev, la puerta de la diplomacia sigue abierta. Tras conversar en Pyongyang con su colega Kim Ky-kwan, Alexiev indicó en Pekín que Corea del Norte seguía manifestando su deseo de reanudar las negociaciones con seis países: China, las dos Coreas, Estados Unidos, Japón y Rusia. Pero advirtió que él, personalmente, no tenía grandes esperanzas al respecto.
En tanto, fue importante el respaldo de la comunidad internacional a la resolución aprobada por la ONU con sanciones contra Corea del Norte. Entre otras naciones, está Corea del Sur. "Seúl saluda y apoya la resolución, y la implementará de buena fe", señaló ayer una declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores. Por su parte, Japón evalúa la aplicación de otras medidas contra Corea del Norte, señaló ayer el primer ministro Shinzo Abe.
La resolución, que Pyongyang dice que es una "clara amenaza a la paz y a la seguridad internacionales", permite a las naciones frenar el paso de cargas desde y hacia Corea del Norte, ya que -entienden- podrían vender armas nucleares a terroristas. Para verificar su cumplimiento, la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, viajará esta semana a Japón, a Corea del Sur y a China. (DPA-Reuter)
Tras adoptarse por unanimidad la resolución 1718, el embajador norcoreano en la ONU, Pak Gil-yon, denunció métodos mafiosos. "El Consejo de Seguridad usa métodos de gangster al adoptar una resolución coercitiva que oculta el hecho de que EEUU es una amenaza nuclear, y además presiona para que se sancione a Corea del Norte", apuntó.
Pero según el viceministro ruso de Exteriores, Alexander Alexiev, la puerta de la diplomacia sigue abierta. Tras conversar en Pyongyang con su colega Kim Ky-kwan, Alexiev indicó en Pekín que Corea del Norte seguía manifestando su deseo de reanudar las negociaciones con seis países: China, las dos Coreas, Estados Unidos, Japón y Rusia. Pero advirtió que él, personalmente, no tenía grandes esperanzas al respecto.
En tanto, fue importante el respaldo de la comunidad internacional a la resolución aprobada por la ONU con sanciones contra Corea del Norte. Entre otras naciones, está Corea del Sur. "Seúl saluda y apoya la resolución, y la implementará de buena fe", señaló ayer una declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores. Por su parte, Japón evalúa la aplicación de otras medidas contra Corea del Norte, señaló ayer el primer ministro Shinzo Abe.
La resolución, que Pyongyang dice que es una "clara amenaza a la paz y a la seguridad internacionales", permite a las naciones frenar el paso de cargas desde y hacia Corea del Norte, ya que -entienden- podrían vender armas nucleares a terroristas. Para verificar su cumplimiento, la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, viajará esta semana a Japón, a Corea del Sur y a China. (DPA-Reuter)







